Fe y vida

Renovar la opción por los jóvenes

31.01.19 | 04:56. Archivado en Reflexiones

Acaba de terminar la Jornada Mundial de Juventud en Panamá. Los antecedentes se remontan al Encuentro Internacional de jóvenes en Roma durante la semana santa del Año Santo de 1975, siendo Papa, Pablo VI. Juan Pablo II presidió las siguientes JMJ: Argentina (1987), España (1989), Polonia (1991), Estados Unidos (1993), Filipinas (1995), París (1997), Italia (2000), y Canadá (2002). Benedicto XVI: Alemania (2005), Australia (2008) y España (2011). Francisco: Brasil (2013), Polonia (2014) y Panamá (2019). Para los asistentes, la experiencia es única y se convierte en un momento significativo de su fe. Pero la inmensa cantidad de jóvenes que integran nuestras sociedades, quedan lejanos a estas experiencias y, lamentablemente, cada día la iglesia pierde a más jóvenes y no se acaban de encontrar los medios adecuados para una pastoral juvenil que los convoque.
En Panamá, el Papa Francisco se dirigió a los jóvenes con la simplicidad y cercanía que lo caracteriza. Pero también con el lenguaje directo que interpela y cuestiona. En la Ceremonia de apertura el Papa comenzó con algo fundamental para todos los miembros de la iglesia si en verdad queremos tener en cuenta a los jóvenes: aprender a caminar con los jóvenes “escuchándonos y complementándonos”. Además señaló la diferencia de culturas allí presentes como una oportunidad para construir la cultura del encuentro: “es la que nos hace caminar juntos desde nuestras diferencias pero con un amor, juntos todos en el mismo camino (…) Ustedes con sus gestos y con sus actitudes, con sus miradas, con los deseos y especialmente con la sensibilidad que tienen, desmienten y desautorizan todos esos discursos que se empeñan en excluir o expulsar a los que ‘no son como nosotros’ (…) Este es un criterio para distinguir a la gente: los constructores de puentes y los constructores de muros, esos constructores de muros que sembrando miedos buscan dividir y broquelear a la gente”. Invitó a los jóvenes a ser constructores de puentes, muy a contracorriente, por supuesto sin decir nombres propios, de planes como los de Donald Trump de construir un muro en la frontera con México.
Continúo su discurso convocando a “mantener vivo y juntos un sueño común”. Puso como modelo a Monseñor Romero –un santo de estas tierras- quien encarnó un cristianismo no basado en verdades ni en leyes por cumplir, sino en la persona de Jesús que nos ha amado tanto que solo desea que amemos con ese mismo amor a todos los que nos rodean. E invocó a María, joven -como tantas jóvenes allí presentes- a responder como ella afirmativamente a los planes de Dios. Más aún, en la Vigilia con los jóvenes les habló de María, como la “influencer” de Dios –refiriéndose al poder de las redes sociales hoy- porque aunque las redes no existieran en aquella época, esa joven se jugó todo en el sí que le dio a Dios y su respuesta tuvo trascendencia para toda la humanidad.

>> Sigue...


La dificilisima tarea de construir la paz

23.01.19 | 05:53. Archivado en Reflexiones

El pasado jueves 17 de enero el país se estremeció de nuevo por el carro bomba que estalló en la Escuela de Policía de Bogotá. Llevábamos un buen tiempo sin estos atentados y, desde que se firmaron los Acuerdos de Paz con la FARC, dejamos de asistir a la dolorosa experiencia del secuestro y de ver el Hospital Militar lleno de soldados, la mayoría con extremidades amputadas por las minas antipersonales. A pesar de todas las dificultades que se han visto para implementar los Acuerdos de Paz, la situación había cambiado. Pero este atentado irrumpe como un grito ensordecedor que nos recuerda que aún hacen falta muchos otros “Acuerdos de paz” para conseguir un país capaz de construirla.
Nadie va a negar el dolor que se siente ante las víctimas y sus familias. La rabia, la impotencia ante tanto mal y hasta el deseo de venganza cuando se escucha decir a los autores de tales atentados que es, en cierto sentido, legítimo perpetrarlos porque se está en guerra. Según explicaron los del ELN –quienes se atribuyeron el atentado- la Escuela de Policía es un objetivo militar y no se puede pensar en las posibles víctimas sino en la situación de conflicto armado que se vive.

Pero la reacción no puede ser –me parece- y, menos desde una postura de fe, la de valerse de esta dolorosa circunstancia para emprender de nuevo el camino de la guerra. La marcha realizada el domingo fue demasiado ambigua, Y lo que propone el gobierno Duque es demasiado peligroso. Responder a esos hechos dolorosos con la “mano dura”, la “venganza irracional” y el “discurso de cerrar todas las puertas al dialogo” no tiene sentido. Precisamente la única manera de evitar tanto derramamiento de sangre es buscar una y otra vez la forma de firmar un Acuerdo que haga posible la construcción de la paz.

>> Sigue...


A los 40 años de la Conferencia de Puebla, seguir fortaleciendo nuestra iglesia latinoamericana

08.01.19 | 18:32. Archivado en Reflexiones

El año pasado celebramos los 50 años de la II Conferencia del Episcopado Latinoamericano y Caribeño celebrada en Medellín. Este año celebramos los 40 años de la III Conferencia celebrada en Puebla. Es decir, estamos conmemorando la así llamada “Iglesia latinoamericana” que adquirió su protagonismo y, en cierta medida, su camino propio, después del Vaticano II, con la celebración de dichas conferencias y que, hoy, con el Papa Francisco, vuelve a tomar fuerza.

La Conferencia de Puebla se celebró del 27 de enero al 13 de febrero de 1979. Nuevamente la iglesia latinoamericana se reunía para reflexionar sobre “La evangelización en el presente y en el futuro de América Latina”. El ambiente era ambiguo. Por una parte, la iglesia en marcha desde Medellín, continuaba abriendo caminos de fidelidad y compromiso. Por otra, se comenzaban a sentir temores y desconfianzas sobre los caminos emprendidos y se quiso aprovechar la ocasión para corregir los “posibles errores” del rumbo tomado en Medellín. Así lo expresó el Papa Juan Pablo II en el Discurso inaugural el 28 de enero de 1979: Esta III Conferencia “Deberá, pues, tomar como punto de partida las conclusiones de Medellín, con todo lo que tienen de positivo, pero sin ignorar las incorrectas interpretaciones a veces hechas y que exigen sereno discernimiento, oportuna crítica y claras tomas de posición”. Sin embargo, el Espíritu continúo soplando y el Documento conclusivo de Puebla, reafirmó opciones fundamentales que han marcado el caminar de la Iglesia en estos 40 años, no sin la consiguiente oposición la cual se hizo más álgida en Santo Domingo, se suavizó en Aparecida y parece perder su fuerza con el Pontificado de Francisco.

Pero ¿cuáles son esas opciones fundamentales que Puebla reafirmó y que con estas celebraciones estamos llamados a vivir con más intensidad?

>> Sigue...


¡A comenzar de nuevo!

05.01.19 | 03:56. Archivado en Reflexiones

Van corriendo los días en este nuevo año y sería bueno no olvidar lo vivido –en cierto sentido hacer balance del año que pasó- para no empezar este nuevo año con saldo en rojo. Pero el balance de la vida cristiana va en contra vía de los balances económicos de las empresas. En éstas se mira cuánta ganancia se obtuvo, cómo se adquirieron más acciones, cómo se consolidó más la economía de la empresa. En la vida cristiana, aunque las preguntas podrían ser las mismas, las repuestas dependen de otra lógica. La ganancia que se obtuvo no va en la línea de acumular para sí, sino de entrega y servicio a los otros; las acciones que se adquieren no significan aumento de capital, sino mayor libertad interior; la consolidación de la economía no es para tener más seguridades, sino para conseguir mayor integridad personal.

¿En qué consiste esta “otra” lógica?
Acabamos de señalar por donde van las respuestas a la lógica del evangelio. Añadamos algo más. El evangelio es una buena noticia. Nos anuncia que la felicidad, la paz, la realización personal no depende exclusivamente de lo que nos viene de fuera sino de lo que somos capaces de gestar, hacer crecer y desarrollar por dentro. La fuente de la felicidad viene del propio corazón y no solamente de las circunstancias externas que nos rodean. El corazón humano tiene una capacidad inmensa de gestar el bien, de favorecer la armonía, de construir la fraternidad, de ver todo con una nueva luz. Ahora bien, esta capacidad de hacer el bien no depende de nuestras propias fuerzas. Esa es la buena noticia: ¡Dios trabaja con nosotros para lograrlo!

>> Sigue...


Sábado, 23 de febrero

BUSCAR

Editado por

Hemeroteca

Enero 2019
LMXJVSD
<<  <   >  >>
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031