Fe y vida

En Colombia: Momentos difíciles para los pobres y para la paz

18.07.18 | 05:02. Archivado en Reflexiones

Colombia se aproxima a tener nuevo congreso, nuevo presidente, nueva vicepresidenta. Claro que lo de “nuevo” es verdad solo en parte. Muchos de los mismos continúan con sus curules. La renovación no es muy clara ni en personas, ni en políticas. Los cambios son muy difíciles y tardan muchos años en producirse. A veces se logran pero son duramente perseguidos. Así ha pasado en Argentina, Brasil y Ecuador. Otras veces se logran y la condición humana -frágil y llena de intereses personales y egoísmos- hace que se degenere. Así parece estar pasando en Venezuela y en Nicaragua. En Colombia no conseguimos un cambio de horizontes (sabiendo de la limitación de lo que podríamos llamar cambio) sino un recrudecimiento de lo que siempre fue así y con más fuerza. Y esto lo representa el actual gobierno del que me preocupan muchas cosas pero quiero detenerme en tres de distinta categoría: el neoliberalismo, la paz y la mujer.
Sobre el sistema económico que nos espera para los próximos años parece encarnarse en el nombramiento del ministro de hacienda, Alberto Carrasquilla, quien ya había sido ministro en el primer período del gobierno de Uribe y de quien ya conocemos algunas de sus frases desafortunadas: “el salario mínimo es muy alto”, “los pensionados reciben más de lo que aportaron”, o “Chocó es una carga para el país”. Pero no es cuestión de poner el énfasis sólo en las frases que dijo en el pasado sino en la orientación económica de su gestión. La prioridad está en la ganancia y no en los pobres y ese es el problema.
Esto es lo que el Papa Francisco dijo con claridad en la Evangelii Gaudium refiriéndose a ese tipo de proyecto económico: “No a una economía de la exclusión

>> Sigue...


¡América en misión, el evangelio es alegría!

11.07.18 | 03:05. Archivado en Reflexiones

Este lema del V Congreso Americano (CAM) a realizarse en Santa Cruz (Bolivia) del 10 al 14 de julio, nos conecta inmediatamente con la Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium del Papa Francisco publicada en 2013. Con esta Encíclica volvió a ponerse en primer lugar “la alegría” que conlleva la Buena Noticia del reino, dejando en segundo lugar lo que ha de desprenderse de ella: el compromiso y la responsabilidad de vivirla a fondo y con todas las consecuencias. Por tanto, el congreso es una oportunidad de seguir asimilando la propuesta de este pontificado -o, mejor aún, del evangelio de Jesús- y encarnarla con mucha más radicalidad.
Como todos los congresos, contará con la participación de los Delegados de cada país y se estructurará desde la metodología ver-juzgar-actuar, re-asumida desde la Conferencia de Aparecida (2007) como una metodología que ha hecho mucho bien al caminar teológico pastoral de América Latina: “Muchas voces venidas de todo el Continente ofrecieron aportes y sugerencias en tal sentido, afirmando que este método ha colaborado a vivir más intensamente nuestra vocación y misión en la Iglesia, ha enriquecido el trabajo teológico y pastoral, y en general ha motivado a asumir nuestras responsabilidades ante las situaciones concretas de nuestro continente. Este método nos permite articular, de modo sistemático, la perspectiva creyente de ver la realidad; la asunción de criterios que provienen de la fe y de la razón para su discernimiento y valoración con sentido crítico; y, en consecuencia, la proyección del actuar como discípulos misioneros de Jesucristo” (Documento de Aparecida, 19).
Según se propuso en el Intrumentum laboris preparado por la Comisión Teológica del Congreso, los temas centrales que se abordarán serán: el Evangelio, la alegría, la comunión y reconciliación, la misión y el profetismo. Todo esto para desarrollar el objetivo del congreso: “Fortalecer la identidad y el compromiso misionero Ad Gentes de la Iglesia en América, para anunciar la alegría del Evangelio a todos los pueblos, con particular atención a las periferias del mundo de hoy y al servicio de una sociedad más justa, solidaria y fraterna”. No todos podremos participar del V CAM pero todos podemos orar para que logren los objetivos propuestos. Y, en cierto sentido, podemos desde ya profundizar en los temas que allí se tratarán para sentirnos en camino y abiertos a apoyar las conclusiones e iniciativas que salgan del congreso.

>> Sigue...


El papa a la Iglesia de Chile: "Que El crezca y yo disminuya"

03.07.18 | 01:00. Archivado en Reflexiones

Los acontecimientos vividos por la Iglesia de Chile no nos pueden ser ajenos. El sufrimiento que se ha vivido allí es sufrimiento de toda la Iglesia. Y la conversión necesaria que se necesita en la iglesia chilena, es conversión para toda la iglesia.
Recordemos brevemente los hechos que sucedieron. Cuando el Papa viajo a Chile en enero de este año le preguntaron sobre el obispo Juan Barros a quien lo acusan de encubrir los abusos sexuales contra menores cometidos por el sacerdote Fernando Karadima. El Papa respondió que eso eran “calumnias” y que hasta que no le llevaran pruebas no haría nada. Las víctimas quedaron muy dolidas por esas declaraciones del Papa porque previamente en uno de sus discursos había expresado que sentía dolor y vergüenza por lo sucedido en ese aspecto pero, con esas palabras, parecía que no iba a hacer nada y así su pedido de perdón no guardaba ninguna coherencia.
Pero el papa no se hizo sordo a este reclamo de las víctimas y reconoció haber cometido “graves equivocaciones de valoración y percepción de la situación, especialmente por falta de información veraz y equilibrada”. Pidió perdón a las víctimas y decidió mandar al arzobispo Charles Scicluna a Chile para que se entrevistara con las víctimas y escuchara las denuncias contra el obispo Barros. Una vez se terminó esa visita y el Papa recibió los resultados, convocó a todo el Episcopado Chileno a reunirse con Él en Roma. Esa reunión tuvo lugar el pasado 15 de mayo y allí el Papa les leyó un documento que les pidió meditar durante su estadía en Roma para, a la luz de esas reflexiones, tomar las medidas pertinentes. En el momento de escribir esta reflexión lo que sabemos es que todos los obispos presentaron su renuncia al Papa para que, con libertad, tomara las decisiones más adecuadas de aceptar la renuncia o ratificarlos en su cargo en el esfuerzo de reparar todo el daño causado y devolver el vigor y autenticidad que la iglesia chilena nunca debió perder en la persona de sus ministros. (Tal vez cuando esto se publique ya se hayan tomado decisiones).

>> Sigue...


Profeta y misionero: San Romero de América

22.06.18 | 21:31. Archivado en Reflexiones

Con alegría hemos recibido la noticia de la próxima canonización del Beato Monseñor Oscar Arnulfo Romero o como el pueblo latinoamericano lo ha llamado “San Romero de América” (el pueblo cristiano lo consideró santo mucho antes de esta proclamación oficial). Fue asesinado el 24 de marzo de 1980 por un francotirador de un comando de ultraderecha de El Salvador, su país natal, mientras oficiaba misa en una capilla. Su muerte fue consecuencia de su compromiso con los más pobres y, sobre todo, por la denuncia que hizo de la violación de los Derechos humanos que se estaba dando en el país. Pero es importante conocer su vida para entenderla. Él se hizo “profeta” o “voz de los sin voz” cuando se puso en contacto con el pueblo sufriente y se dejó tocar por sus necesidades. Fue en esa experiencia que él comprendió que la fe cristiana no puede quedarse callada frente a los atropellos contra los hermanos y, más cuando son los más pobres. Esto lo llevó a convertir su responsabilidad episcopal en un testimonio afectivo y efectivo con los que estaban siendo violentados. Como todo profeta, Monseñor Romero estaba consciente de que podía ganarse la muerte. Pero su fidelidad al evangelio le dio fuerzas para seguir adelante.
Lamentablemente su reconocimiento como Santo tardó demasiado. Y no porque el pueblo de Dios no lo hubiera hecho de antemano (como lo acabamos de decir -“San Romero de América” fue el título que le dio el pueblo después de su muerte-), sino porque los profetas son perseguidos, muchas veces, por los más cercanos. En el caso de Monseñor Romero no faltaron las sospechas, críticas, incomprensiones de parte de algún sector de la institución eclesial que retrasaron demasiado este momento. Así lo reconoció el Papa Francisco frente a un grupo de salvadoreños que tuvieron audiencia con Él, días después de la beatificación: "Quisiera añadir algo también que quizás pasamos de largo. El martirio de monseñor Romero (...) fue también posterior porque una vez muerto -yo era sacerdote joven y fui testigo de eso- una vez muerto fue difamado, calumniado, ensuciado. Su martirio se continuó incluso por hermanos suyos en el sacerdocio y en el episcopado". Es así, como precisamente, ha sido el Papa Francisco quien queriendo poner a los pobres en el centro de la pastoral de la iglesia –y no como capricho personal sino como coherencia con lo más auténtico del Reino de Dios anunciado por Jesús (Lc 4, 18)-, ve en Romero un compromiso fuerte con los más pobres de su realidad y quiere que siga brillando –a través de su proclamación como santo- esa dimensión profética del anuncio del Reino.

>> Sigue...


De votaciones, ganadores y otras reflexiones

18.06.18 | 01:38. Archivado en Reflexiones

Ya está consolidado el triunfo de Duque como presidente de Colombia. Y los que lo rodean, ya sabemos quiénes son. ¡Qué susto! Desde el exprocurador Ordoñez hasta el “teflón” Uribe (como se le ha dicho porque miles de acusaciones comprobadas le han resbalado). Pero nada de esto era impredecible. El triunfo de David frente a Goliat (1 Sam 17) ocurre muy pocas veces pero la semilla que crece por sí sola, sea que durmamos, sea que trabajemos (evangelio de hoy, Mc 4, 26-34) es una realidad invencible. Es decir, el seguir trabajando en todas las instancias porque las políticas sean las mejores para el pueblo colombiano nos convoca a todos y ese trabajo continúa sea que no hablemos de esto, sea que lo hagamos.
Colombia se alinea con la vuelta a la derecha de muchos países de Latinoamérica que después de haber tenido gobiernos de corte más social (con luces y sombras como “absolutamente todos los gobiernos”) han vuelto a votar por personajes de derecha (aunque no todos han llegado por votación sino también por imposición). Y la “cuestión social” sigue mal y muy mal en esos países. La solución no es la derecha ni la izquierda sino la capacidad de mirar a los más pobres y trabajar porque se cambien todas las políticas que los oprimen y no les dan oportunidades. Es urgente la justicia social, la inclusión y, en Colombia, la consolidación de la paz. Mucho trabajo le espera a Duque. Vamos a acompañar lo que vaya llevando a la práctica y vamos a denunciar todo lo que traiga peores condiciones de vida y todo lo que favorezca sólo a los que tienen más.
Ahora bien, lo que más me preocupa y de lo que en realidad tengo un poquito de más formación para hablar es del compromiso que deberíamos tener las personas de fe con la justicia social. Sobre esto ¡cuánto trabajo hay todavía por hacer!

>> Sigue...


50 años de la Conferencia de Medellín

08.06.18 | 01:56. Archivado en Reflexiones

Hace 50 años, entre agosto y septiembre de 1968 se celebró la segunda Conferencia del Episcopado Latinoamericano y Caribeño en Medellín (Colombia), conferencia que representó un antes y un después para la Iglesia del Continente. Algunos le llamaron el “pasó” de Dios por estas tierras, un paso claro, contundente, una verdadera “irrupción” del Espíritu en esta realidad como concreción del Concilio Vaticano II –Celebrado de 1962 a 1965- que había invitado a “leer los signos de los tiempos”, invitación que los obispos habían acogido dando como resultado las opciones emanadas de esa Conferencia que hoy vuelven a resonar fuerte con la orientación que Francisco le está dando a su Pontificado.
El tema de esta conferencia deja ver los objetivos que perseguía: “La Iglesia en la actual transformación de América Latina a la luz del Concilio”. Como resultado se pueden señalar, entre otros, los siguientes aspectos: En primer lugar, una lectura de la realidad buscando comprometerse con su transformación. En Medellín lo consignado en la Constitución Gaudium et Spes (de Vaticano II) se hizo realidad. La iglesia latinoamericana miró la situación del continente y descubrió que Dios decía su palabra y pedía una respuesta. Percibió la injusticia estructural que mantenía en la pobreza a las mayorías del Continente, una injusticia que “subía al cielo como un clamor” (semejante al clamor de los israelitas oprimidos por los egipcios, Ex 3, 7-8) y Dios interpelaba de nuevo (como a Moisés) a dar una respuesta por parte de los que dicen reunirse en su nombre.
En segundo lugar, si las palabras de Juan XXIII al inicio del Concilio sobre una “Iglesia de los pobres” no calaron demasiado, en Medellín la Iglesia se sintió llamada a ser una Iglesia de los pobres, capaz de sentir compasión por ellos y trabajar por su liberación. Las palabras de Pablo VI en la inauguración de la Conferencia marcaron ese camino al mostrar la necesidad de que la iglesia diera testimonio de la pobreza: “La indigencia de la Iglesia, con la decorosa sencillez de sus formas, es un testimonio de fidelidad evangélica; es la condición (…) imprescindible para dar crédito a su propia misión”.

>> Sigue...


Tres semanas intensas para pensar en la "Segunda Vuelta" (Elecciones presidenciales en Colombia)

31.05.18 | 21:49. Archivado en Reflexiones

Puede resultar repetitivo seguir hablando de este tema pero es nuestro compromiso actual. Hay que “dar la pelea” hasta el final. Ya se definieron Robledo y Fajardo: voto en blanco. Casualmente ayer vi a Mockus en un restaurante y parecería que también se van a inclinar por el voto en blanco. Vamos a ver que dicen. Personalmente creo que esa opción es una actitud irresponsable con el futuro del país. Las dos opciones de país que se vislumbran no son lo mismo. Y, como tantas veces se dice, abstenerse de participar no es mantenerse neutro, es optar por una opción porque es fácil deducir las consecuencias de nuestras abstenciones. La “neutralidad” no existe. Nuestro Dios, el de Jesús de Nazaret, no es “neutro”. Es “parcial”, por los más pobres, por los necesitados, por el que no puede defenderse. Dios se inclina decididamente por los pobres y como lo afirmó Benedicto XVI en la conferencia de Aparecida, “la opción preferencial por los pobres es intrínseca a la fe en Jesucristo”.
¿Con esto quiero decir que una de las dos visiones de país es evangelio puro? ¡Por supuesto que no! pero a mí sí me parece que una se acerca más que la otra. Y permanecer neutro es “correr el riesgo” de apoyar la de Duque que tiene detrás a Uribe, Vivian Morales, Ordoñez y todos los demás que han causado tanto pero tanto mal al país.

>> Sigue...


Elecciones y visiones de País

28.05.18 | 04:13. Archivado en Reflexiones

Terminaron las elecciones para presidente en Colombia y sigue la segunda vuelta. Los candidatos que quedaron en primero y segundo lugar, representan extremos opuestos. Para mí esto muestra con claridad que hay distintas visiones de país y es normal que se opongan y de manera radical. Por eso escribí en un artículo anterior que no temo a las polarizaciones. Estas son la consecuencia lógica de un compromiso fuerte con un proyecto que se quiere llevar adelante. ¿Qué hacer ahora? Seguir trabajando porque la visión de país que creemos -es la mejor-, pueda llegar al triunfo. ¿Qué hay fuerzas inmensas que derrotar para hacerlo posible? Sí, no es para menos. Pero esa es la vida, con montañas que superar pero con todo el entusiasmo humano y cristiano para luchar por ello.
Queda claro con lo que digo, que me inclino por el proyecto de país que propone Petro. No me gusta el proyecto de país de Duque muy lejano de la reconciliación y de los pobres. Ojala que los que le apostaron a otros candidatos vuelvan sobre el proyecto de país que ofrecen los dos candidatos contendores en la segunda vuelta y se inclinen por la propuesta que tenga “más bien común”. Es deseable que no haya abstención. Más vale perder/ganar votando que mantenerse el margen de los destinos que nos implican. Y sea cual sean los próximos resultados, ojalá crezcamos en conciencia política para no ser espectadores sino protagonistas.

>> Sigue...


¿Evitar las "polarizaciones"?

21.05.18 | 06:33. Archivado en Reflexiones

Ya falta poco para que definamos el futuro político de Colombia. Y se han dicho muchas cosas que esperemos ayuden a discernir sobre la opción que tomemos el próximo 27 de mayo. Pero hay una situación que quiero comentar. Me refiero a la “polarización” que de hecho existe y frente a la cual algunas personas dicen que no votaran por los candidatos que más parecen encarnarla, precisamente por eso. Entonces votarán por aquellos que dan sensación de más armonía. Esto es legítimo y esperemos que sirva también esa postura. Sin embargo, pienso que la polarización no es mala y, más aún, muchas veces, indispensable para que se realice un cambio. Y es que cuando en verdad se quiere transformar algo no puede menos que producirse rechazo y persecución. Los creyentes en Jesús sabemos de eso, aunque parece se nos olvida. Jesús se ganó la muerte en cruz por predicar el Reino de Dios que desestabilizaba el status quo establecido en su tiempo. Y digo que, muchas veces se nos olvida ese actuar de Jesús, porque parece que ser cristiano tiene que ir de la mano de la conciliación, de la armonía, del no decir nada, del no crear inquietud, de no hacer ninguna crítica, en otras palabras, todo eso que suena más a ese “ser tibio” del que habla el Apocalipsis (3, 15-16) en su carta a la iglesia de Laodicea.
Sí, debe ser más “virtuoso” (en términos cristianos) saber decir las cosas sin producir rechazo. Aunque casi no conozco a nadie que haya producido un cambio real sin despertar persecución. Si conozco a mucha gente que sabe ser tan “prudente” que nunca dice nada y, eso sí, gana “buena fama” y le dan puestos de responsabilidad porque se sabe de su “incondicionalidad” a lo que diga la autoridad. Lealtad, sin duda debe existir, pero plegarse a lo que diga quien manda, ahoga lo más propio del Espíritu de Jesús que siempre inquieta, interpela, desinstala porque, efectivamente, su presencia “transforma la faz de la tierra”, como decimos cada vez que le invocamos.

>> Sigue...


Urge un nuevo Pentecostés eclesial

14.05.18 | 09:41. Archivado en Reflexiones

Estamos terminando el tiempo pascual celebrando la Ascensión del Señor y Pentecostés. Ambas fiestas son otra manera de expresar la experiencia fundamental que tuvieron los primeros y sostiene también hoy nuestra fe: “Jesucristo resucitó y está vivo en medio de su pueblo”.
El texto de la Ascensión muestra la dificultad de los discípulos –aún después de la resurrección- para entender el reino anunciado por Jesús. La pregunta “¿Es ahora cuando vas a restablecer el reino de Israel?” (Hc 1, 6) muestra la concepción geográfica y étnica que todavía tienen del reino. Y Jesús tiene que explicarles nuevamente que el fruto de la experiencia pascual nada tiene que ver con esas precomprensiones, ni con tenerlo todo conseguido, sino con introducirse en la dinámica de la vida del Espíritu que lleva para donde no se espera y sorprende con horizontes nunca antes imaginados.
Pero ponerse en camino cuesta, es difícil. El texto nos relata que se quedaron mirando al cielo hasta que una voz los vuelve a la realidad: “Hombres de Galilea ¿Qué hacen mirando al cielo? (Hc 1,11). Sólo entonces descubren que la vida del Espíritu no los saca del mundo sino que los introduce profundamente en él.
En el texto de Pentecostés el Espíritu irrumpe en sus vidas: “Estando todos reunidos en un mismo lugar, vino del cielo un ruido, como el de una violenta ráfaga de viento, que llenó toda la casa donde estaban” (Hc 2,1) y los hace capaces de hablar lenguas distintas para que todos los que están en aquel lugar puedan entenderlos: “¿Cómo cada uno de nosotros los oímos hablar en nuestra propia lengua?” (Hc 2,8).

>> Sigue...


Los jóvenes "le cantan la tabla a la Iglesia"

07.05.18 | 03:18. Archivado en Reflexiones

Con este titular, el pasado 28 de marzo, el periódico El Tiempo se refería al “Pre-sínodo sobre los jóvenes” que se llevó a cabo del 18 al 24 de marzo en Roma como preparación al “Sínodo sobre ‘Los jóvenes, la fe y el discernimiento vocacional’” que tendrá lugar en el mes de octubre. Los sínodos son reuniones de Obispos que tratan diferentes temas con el objetivo de responder a los desafíos que las nuevas realidades presentan. Los jóvenes son uno de los desafíos actuales de la Iglesia católica porque cada vez son menos los que participan en ella y, sin jóvenes, no hay futuro para la Iglesia y de eso hemos de ser conscientes.
En el Pre-sínodo se congregaron 300 jóvenes de muchas partes del mundo, además de unos 15.000 conectados vía redes sociales. El encuentro comenzó con las palabas que el Papa les dirigió a los jóvenes invitándolos a “hablar con coraje, a decir todo lo que sintieran, a no temer equivocarse”. Reconoció que la cultura actual alaba a los jóvenes pero impide que sean protagonistas y por eso esa reunión quería ser un espacio para escucharlos.
Francisco afirmó que la Iglesia necesita descubrir caminos nuevos para responder al objetivo del Sínodo: “Acompañar a los jóvenes hacia la madurez de manera que, a través de un proceso de discernimiento, puedan descubrir su proyecto de vida y participar activamente en la edificación de la Iglesia y la sociedad”. Los jóvenes –les dijo Francisco- han de atreverse a abrir caminos nuevos, así impliquen riesgos porque una persona que no se arriesga, no crece, no madura y lo mismo pasa con las instituciones.
El llamado que el Papa hizo desde el inicio de su pontificado cobró especial fuerza en sus palabras: se envejece porque “se tiene miedo de salir, de ir a las periferias existenciales de la vida, de ir a donde se juega el futuro”. La Iglesia necesita a los jóvenes porque son ellos los que la ayudan a salir de la lógica del “siempre fue así”. Esto no quiere decir, aclaró el Papa, abandonar las raíces de lo más genuino de la tradición cristiana porque sin las raíces no hay paso nuevo que se sostenga. En esta dinámica de mantener la tensión entre la tradición y lo nuevo, el Papa se refirió a un pasaje del profeta Joel: “los ancianos soñarán y los jóvenes profetizarán” (3,1). La iglesia necesita de jóvenes profetas pero esto será posible en la medida que no se dejen de lado los sueños de los ancianos. El Papa terminó su discurso invitando a los jóvenes a un diálogo intenso, a que se expresaran con franqueza y con toda libertad, con “descaro” porque han de ser los protagonistas del Sínodo y es importante que hablen abiertamente. Y el Papa les prometió: “su contribución será tomada en serio”.

>> Sigue...


De "Populismos" y "derechos" para todos y todas

01.05.18 | 05:16. Archivado en Reflexiones

Colombia se aproxima a la contienda electoral y los candidatos están al 100% de sus campañas políticas. Pero las campañas no solo están en lo que cada uno dice en los diferentes eventos. Casi se puede decir que están más en las redes sociales donde muchas personas comparten imaginarios, prejuicios, exageraciones y hasta mentiras sobre cada uno de los candidatos, de manera bastante inconsciente pero consolidando puntos de vista que, la mayoría de las veces, no corresponden con la realidad. Ya sabemos que estamos en la era de la “postverdad”, es decir, se afirman mentiras con tanta seguridad que se llega a creer que son verdad. Y se posesionan en la mentalidad de muchos llegando a consolidarse de tal manera que no logran entender las razones que se esgrimen para mostrar que es mentira. Ya se afirmó como verdad y se perpetúa sin ningún fundamento.
Mi reflexión no es desde la política porque reconozco que no tengo mucha formación al respeto. Solamente es desde un sentido común y, por supuesto, desde mi postura creyente. Por eso tal vez alguien experto desmonte mis opiniones con facilidad. Pero me atrevo a hacerlas como búsqueda de caminos en esta coyuntura política. A lo que me quiero referir es a la dichosa palabra “populismo”. Parece que su primer significado es “discurso demagógico prometiendo solucionar demandas con el único objetivo de conseguir el poder”. Es muy posible que así lo utilicen muchos, por no decir “todos”. En época de elecciones todos los candidatos prometen muchas cosas. No solo los de izquierda –a los que parece se les estigmatiza con ese término- sino también los de la derecha. Por tanto, creo que tenemos que partir de que todos, absolutamente todos los candidatos, son populistas en ese sentido que acabo de decir.

>> Sigue...


Jueves, 19 de julio

BUSCAR

Editado por

Síguenos

Hemeroteca

Julio 2018
LMXJVSD
<<  <   >  >>
      1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
3031