Testimonios de mujeres que abortaron
10.09.07 @ 18:36:59. Archivado en Sociedad
Cuando se debate este tema, se aborda mucho desde lo legal y lo médico. Pero queda pendiente la parte humana en lo que respecta a la experiencia vivida: ¿realmente sirve esta práctica?
Hace seis meses llegó de España. La historia de su breve exilio comenzó cuando recién se casó. Tener la ciudadanía europea significaba una carta de garantía para el futuro. Con su marido emigraron a España y la aventura duró unos pocos meses. ¿Por qué? Quizás, porque no era fácil para Mónica tener que empezar de abajo, en un restaurante, como tienen que hacer la mayoría de los latinos que llegan a España, ya sea con título universitario -como Hugo, su marido-, o sin él. Pero una de las cosas que más le afectó -lo reconoce-, fue el hecho de enterarse de que sus compañeras de trabajo con frecuencia se hacían abortos. No son de esas noticias que uno se entera por los diarios y que le afectan "en tercera persona". Se trataba del día a día, de contacto directo. Volver de España -con menos dinero que cuando se fue-, fue para ella salir del horror. Y sueña con que Argentina no tropiece con esa piedra que ya han tropezado los países más importantes del mundo y que las Naciones Unidas impulsa todo el tiempo, al igual que la organización de "derechos humanos" Amnesty.
En primera persona
En Mendoza (Argentina) aún no hay cifras oficiales de los abortos. Quienes apoyan esta práctica prefieren abordarlo desde la práctica mediática, a través de la polémica y la crítica a la Iglesia Católica. En el ámbito privado predomina el "no, pero". Pero lo importante no es buscar con una lupa un testimonio positivo (sería valioso para alimentar el debate de este tema). No es necesario hacerlo, porque en los países donde la práctica es legal se facilitan el conocimiento de los testimonios, como también de las imágenes de los abortos (recomiendo mi web el sitio http://www.quintopoderjournal.com.ar/abortono.htm, en el que ofrece imágenes directas).
Desde distintos rincones del "mundo desarrollado" llegan estos testimonios, difíciles de confesar. Lo importante (y valioso) es reconocer que, tras leer los mismos, es prácticamente imposible que una mujer se sienta gratificada tras llevar a cabo esta práctica.
A continuación aparecen extractos de las más de 1000 mujeres que han ofrecido sus declaraciones juradas como parte de la apelación a la Regla 60 (Rule 60), extraidas por ACI Prensa. Una copia del documento completo está disponible en la corte federal de Dallas.
(Las ciudades y las fechas corresponden al tiempo del aborto, no a las residencias actuales).
“Si imagino lo que el infierno es, tiene que ser tal como mi vida era antes de encontrar asistencia y curación. Me volví alcohólica, perdí mi deseo de vivir, odiaba a la vida en general”. Lisa. Eugene, Or., Junio 1976 y 1980.
“Me ha afectado emocionalmente. Era incapaz de establecer vínculos con las personas. He sufrido de depresión. Fue la causa de años de comportamiento auto-destructivo”. Paula. Cleveland, Ohio, Julio 1978.
“Incapacidad de formar relaciones profundas, sentimiento de culpa y ataques de ansiedad. Por mucho tiempo fui incapaz de sostener o estar cerca de bebés”. Shirley. Los Ángeles, Calif., 1982; y Noruega, 1970.
“He sufrido trastornos médicos que atribuyo a haber abortado, incluyendo embarazos prematuros, paps y menstruaciones anormales”. Susan. Fort Worth, Texas. Marzo, 1977.
“Tuve una hija sustituta en 1979, que recientemente también abortó (06/15/01), también afectó mi amor propio y eventualmente me volví promiscua”. Kathleen. Port Chester, NY, 12 de mayo de 1975; y Mamaroneck, NY, 3 de diciembre de 1975.
“Emocionalmente me siento rechazada por todos. Me siento sola”. Grace. Jacksonville, NC, 1976.
“Años de cambios repentinos de ánimo, desórdenes alimenticios, promiscuidad, baja autoestima y problemas en la relación con mis otros hijos”. Reatha. Baltimore, MD., noviembre 1979.
“Pasé muchos años saltando de una relación a otra y me volví más sexualmente activa. Alejada de la familia, problemas en el colegio y antiguos amigos se ditanciaron”. Aureen. Bridgeport, PA, enero de 1978. Filadelfia, PA, marzo 1979.
“Diario arrepentimiento y pesar por la muerte de mis hijos causada por mis propios actos”. Beverly. Atlanta, GA, 1974 y 1977.
“Depresión severa, especialmente en enero, sabiendo que mi hijo cumpliría un año más de vida”. Wendy. Howell, NJ, 1985.
“Sufro de trastornos de pánico y de una baja autoestima que degeneró en promiscuidad. Tomaba mucho e inhalaba cocaína. Contraje el HPV, que daño mi cuello uterino – me sometí a una operación para remover células pre-cancerosas. Tengo problemas en mi colon y estoy en riesgo de tener cáncer de mama (noticias – páginas web)”. Christina Grace. Newark, Del, 1986; y Dover, Neb., 1988.
“Diez años después del aborto estuve cerca de un colapso nervioso. He sufrido emocionalmente por veinticinco años”. D.E., Atlanta, GA. Agosto 1975.
“Por algún tiempo me sentí vacía por dentro. También caí en un espiral de comer compulsivamente que me ha dejado en una situación de obesidad extrema”. A.D.C.H., San Antonio, Texas. 22 de febrero de 1984.
“De estar en la lista de las mejores alumnas del Decano de la universidad, pasé a estar desaprobada, a dejar asuntos incompletos y retirarme varias veces. Intenté suicidarme. Estaba deprimida. El sentimiento de culpa era aplastante”. H.A.K. Knoxville, Tenn. 12 de mayo de 1984.
“He estado propensa al suicidio, deprimida, he tenido ansiedad extrema, pesadillas, sufrido de pena y dolor y conducta autodestructiva”. Candice. San Diego County, California. Marzo de 1996.
“Culpa – falta de habilidad para lidiar adecuadamente con el amor verdadero y el sexo en el matrimonio”. L.D.M. England, Setiembre de 1970.
“Depresión,pesadillas, divorcio”. Darla. Memphis, Tenn. Abril de 1986.
“Mi aborto se llevó mi sentido de autovaloración y seguridad personal. Me ha hecho dudar de mi capacidad de tomar decisiones correctas”. A.C.N. New Orleans, La., 1981.
“Es mi mayor arrepentimiento. Me ha causado depresión y me ha hecho pensar en el suicidio. También me ha dado complicaciones para quedar embarazada y cargar un niño”. Kathryn. Kansas City, Mo., 1981, 1982 y 1983.
“Ha dejado un vacío y un dolor que no me dejan nunca”. Dianne. New Jersey. 15 de enero de 1979. “Siempre estoy pensando en mi niño no-nacido”. Niria. Houston, Texas, 1995 y 1999.
“He estado en terapias por ataques de ira. También fui tratada por un desorden alimenticio que también me ha afectado físicamente”. Rexene. Montgomery, Ala. 1991.
“Dolor emocional y tormento durante años hasta que Dios me perdonó y me curó. Me ha afectado en lo físico. Ya no puedo tener hijos”. Dorothy. San Antonio, Texas, febrero de 1975.
“Si el aborto hubiese sido ilegal, nunca hubiera tenido que pasar por todo este dolor y culpa. Yo debería haberme graduado en lugar de abandonar los estudios. El dolor y la culpa del aborto causaron mi intento de suicidio...tal ves la única razón por la que sobreviví fue para que pudiera contar mi horrenda historia y poder hacer una diferencia”. H.A.K. Knoxville, Tenn. 12 de mayo de 1984.
“El aborto mata. No sólo al niño, también al espíritu humano. El padre y la madre también son víctimas. Intenté quitarme mi propia vida por la culpa y el remordimiento. Sentía que era una tumba que caminaba”. Sheila Lynn. Tallase, Fla. 7 de junio de 1985.
“Escuchen las voces de quienes han experimentado las consecuencias físicas y emocionales. Un gran segmento de la sociedad –hombres y mujeres—están sufriendo porque hicieron lo que estaba mal aún cuando era legal”. Shirley. Los Ángeles, Calif, 1982; y Noruega, 1970.
Reconstruir el presente
En Mendoza, Mónica se siente más "protegida" porque esta parte de la cultura de la muerte aún no está instalada. Pero entiende que se impone de a poco. Entonces prefiere recurrir a un planteo sencillo: el que le dicta su conciencia, a través de su corazón, y no de las "construcciones" teóricas y filosóficas: asumir la responsabilidad de hacer el bien y evitar el mal.
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soy cielo
quiciera desirles a las personas que estan embarazadas
y se siente deprimidas
y piensan abortar
NO LO AGAS UN BEBE ES LO MAS HERMOSO QUE HAY EN LA VIDA ES PARTE DE TY RECUERDA QUE TU MADRE NO TE ABORTO Y TE DEJO QUE NACIERAS Y Q SEAS FELIZ E PIENSALO
tengo 23 años y tome la terrible desicion de abortar en dos ocasiones cuando recien cumplia los 17 y 18 años, desde entonces vengo cargando con esta culpa. Aun lloro, rezo y hasta sueño con mis bebes y daria lo que sea por retroceder el tiempo y por tenerlos contra mi pecho aunq sea 2 min., pero no puedo lo unico que puedo hacer es contar mi experiencia a muchas chicas como yo que no saben de lo riesgoso que es tener relaciones sin condon, no solo x las enfermedades sexuales sino porq no es justo convertirnos en asesinos de unas personitas que no pidieron venir al mundo...
Estoy aca para ayudar, solo haganmelo saber.
No me cansare de pedir perdon, todavia los extraño bebitos :(
la sociedad ciritica, menosprecia, repudia a las mujeres que abortan....
pero quien sabe el sufrimiento de una mujer que esta esperando un hijo no deseado???quien se detiene a pensar porque la decision de no tenerlo? nadie..... menos los hombres..claro ellos venn todo facil ..pero porque no son los que con tan solo 16 17 18 años deben sufrir el rechazo de la gente..los murmuros...((viste la panza de esa..esta embarazada...es una puta )))
si si una puta y el hdp que tmb hizo el hijo donde lo dejan...al que una ves que se enteran de la noticia se olvidan del amor a su pareja y le dan la espalda como unos cobardes..chicas yio las apoyo porque solo nosotras cada una somo dueña de nuestro cuerpo de nuestra juventud y vida!!!! y ese enagelito que alguna ves lo quitaste de tu vientre hoy o mañana estara en un lugar mejor !!!!
tengo 18 años....soy de mendoza me el aborto me costo muy caro..no po...
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Mario Guillermo Simonovich
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