Una espiritualidad que llene el corazón
21.09.08 @ 19:40:48. Archivado en Buenas Noticias
La única respuesta adecuada a la llegada del Reino es el amor.
El modo de ser y de actuar de Dios ha de ser el programa para todos.
Un Dios compasivo está pidiendo a sus hijos e hijas
una vida inspirada por la compasión.
Construir la vida tal como la quiere Dios sólo es posible
si se hace del amor un imperativo absoluto.
José Antonio Pagola.
El Dueño de la viña tiene trabajo para tod@s y a todas horas.
En la viña del Señor hay cabida y tarea para tod@s,
sin ningún tipo de privilegios, diferencias ni excepción
Cada persona tiene su hora, su día, su edad...,
de ver y aceptar su encuentro con el Señor.
El dueño de la viña no paga por trabajo realizado, ni por horas,ni por trabajar a destajo, sino por la disponibilidad, por la actitud,
por la apertura y acogida a su invitación.
Los trabajadores de la primera hora no se quejan de haber padecido una injusticia recibieron el denario acordado-, se quejan de lo que reciben los demás.
Sienten envidia de que otros sean tratados igual que ellos.
Lo que les molesta no es recibir una paga insuficiente
sino el comprobar que el Señor es bueno con todos.
Es la envidia de las personas que se creen justas ante un Dios cuyo amor es desconcertante, libre, gratuito, escandaloso.
Contra todas las apariencias, sólo la bondad y la gratuidad pueden mover al mundo.
El Reino es actitud de agradecimiento, no exigencia de nómina.
Los últimos y los primeros” nos puede dar una pista del mensaje:
la diferencia entre nuestras maneras de juzgar y valorar y la manera de juzgar y valorar de Dios.
Es el cambio radical de situación que trae consigo la llegada del Reino está en juego la posibilidad y la propuesta de un nuevo modelo y sistema de relación y convivencia humana, basado, no en el rendimiento
y la correspondiente compensación, sino en la gratuidad, la bondad y el amor.
Saliste, Señor, en la madrugada de la historia a buscar obreros para tu viña.
Y dejaste la plaza vacía –sin paro-, ofreciendo a todos trabajo y vida salario, dignidad y justicia-
Saliste a media mañana, saliste a mediodía y a primera hora de la tarde volviste a recorrerla entera.
Saliste, por fin, cuando el sol declinaba,
y a los que nadie había contratado te los llevaste a tu viña,porque se te revolvieron las entrañas viendo tanto trabajo en tu hacienda,viendo a tantos parados que querían trabajo-salario, dignidad y justicia-
y estaban condenados todo el día a no hacer nada.
Al anochecer cumpliste tu palabra.
A todos diste salario digno y justo,
según el corazón y las necesidades te dictaban.
Quienes menos se lo esperaban fueron los primeros en ver sus manos llenas;
y aunque algunos murmuraron, no cambiaste tu política evangélica.
Señor, sé, como siempre, justo y generoso, compasivo y rico en misericordia,
enemigo de prejuicios y clases, y espléndido en tus dones.
Gracias por darme trabajo y vida, dignidad y justicia a tu manera... no a la mía.
Comentarios:
Aún no hay Comentarios para este post...
Se muestran únicamente los últimos 40 comentarios de cada post.
Los comentarios para este post están cerrados.
autor
Contacto


