Ayer celebrabamos la Fiesta de Santa Teresa del Niño Jesús, Santa Teresita. Carmelita Descalza, Patrona de las Misiones y Doctora de la Iglesia. Sana Teresita sobresale por su lado práctico de la vida. El saber traducir a la vida ordinaria que vivió en el Carmelo de Lisieux, en una época concreta, con una Comunidad y unas Hermanas concretas, el saber vivir el Evangelio en las pequeñas cosas. En ocasiones perdemos el tiempo en esperar a que suceda en nuestra vida algo prodigioso, algo que digamos:
¡¡¡¡Oh! aquí está Dios, aquí palpo yo su presencia, aquí....cuando llegue tal día, cuando venga tal momento!!!
Santa Teresita del Niño Jesús nos dice es una de sus bellas poesías:
"Mi vida es un instante, una efímera hora, momento que se evade y corre veloz, para amarte Dios mio, no tengo más que hoy..."
Vivir al día desde el Evangelio presupone mucho coraje y diriamos mucha entrega, es ponerse con las manos vacías delante de Dios. Vivir esa cotidianidad como la entrega mas bella que se pueda realizar está en nuestra mano. Muchas veces nos perdemos, como decía antes, en el futuro o en auqello que paso, vivimos de rentas. Ella, Santa Teresita del Niño Jesús, nos está indicando que vivir el Evangelio no es tan extraño, ni tan dificil a nuestro ser cristiano. COmo San Pablo descubre, nos descubre en sus escritos, que ¡TODO ES GRACIA!.
Haríamos bien en apostar por vivir el Evangelio asi en lo pequeño, en lo cotidiano, como seguidores de Jesús. Y en nuestras actitudes, maneras de estar, de ser que somos discípulos de la Buena Noticia que es Jesucristo.
Texto, foto: Hna. Virtudes Parra, carmelita descalza
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los detalles de su amor en la mirada de mi vecina, en la delicadeza de una persona mayor, en la niña que sufre en el hospital y su madre vela durante ya dos meses (Y de paso os pido que oréis por ella. Se llama María), o en la enfermera amiga que trabaja por opción con los enfermos de SIDA... También se me revela en el camino que día a día va haciendo en nosotr@s mism@s.
Gracias, Virtudes, por hacernos llegar el mensaje de sencillez de una forma tan bonita.
De mi madre aprendí el amor a Sta. Teresita o Teresa del Niño Jesús, en su pequeñez fue grande. Después fui misionera en el Africa de los Grandes Lagos. Allí empecé a aprender el valor de lo pequeño,de lo desapercibido, de lo sencillo o callado. Alguien decía hace unos años que "la delicadeza es el arte de lo pequeño". Por entonces era joven y quería hacer muchas cosas. Un día mi salud se quebró. Me operaron de urgencia allí. Eso determinó un giro grande en mi vida. Releyendo mi historia de salvación descubrí y doy muchas gracias a Dios por TODO lo que viví y que entonces no comprendía mucho el por qué...
Hoy, con Teresa de Lisieux, y con todos los que siguen el camino de la pequeñez y de la kénosis(del bajar en vez de subir, del hacerse uno de tantos como Jesús) agradezco a Dios su mirada de amor que me hace reconocer cada atardecer o amanecer según se mire, los detalles...
La verdad es que encontrar a Dios en las pequeñas cosas cotidianas y descubrir el amor, es ya mucho.
Es impresionante como pudo vivir en plenitud en tan pocos años.
Supongo que Dios puede sacar hasta de una mente hipersensible lo mejor de ella misma.
En “Historia de un alma”, escribe frases preciosas como éstas libro: “Para mí, orar consiste en elevar el corazón, en levantar los ojos al cielo, en manifestar mi graitud y mi amor lo mismo en el gozo que en la prueba.”; “Te ruego que poses tus divinos ojos sobre un gran número de almas pequeñas.” Teresita se contaba a sí misma entre las almas pequeñas, decía “Yo soy un alma minúscula, que sólo puede ofrecer pequeñeces a nuestro Señor.”
¿Qué nos enseña Santa Teresita?:
Amar a Dios, con delicadeza, dulzura y suavidad.
Es una de las almas más nobles y santas que han existido.
Dulce Patrona de las Misiones.
¡Ruega por nosotros¡.
A veces no nos acordamos que hay que disfrutar de cada segundo de nuestra vida, sabedores que es un regalo de Dios. Nos perdemos en la monotonía diaria, en la cotidianidad de nuestras vidas, sin ser conscientes que nuestra vida corre veloz. Disfrutemos de lo más ínfimo, seamos felices hasta con nuestros enemigos, contentémonos con lo que tenemos, pues llegará el momento en que se evada nuestra vida en una efímera hora. -Perdona el juego de palabras, hermana-.
Martes, 14 de febrero
Jose Gallardo Alberni
Josemari Lorenzo Amelibia
Juan Fernandez Krohn
Francisco Baena Calvo
José Rubio y César Luis Caro
Pedro Tarquis
Mariano Fresnillo Poza
Carlos Corral
Vicente Haya
Asoc. Humanismo sin Credos