La obra de la Salvación se realizó en el silencio, silencio de Nazaret y allí descendió la Fuerza del Espíritu Santo en María, la Virgen orante...Y en cada momento en que nosotros tambien debemos tomar una decisión, acudimos al silencio, silencio interior, silencio acompañado por la oración. Y todo esto se procura si nos mantenemos alerta y nos "abrimos" al Espíritu. El siempre pide permiso para entrar. Nosotros somos los que tenemos que poner a su disposición nuestra libertad. Decir "Si" o bien decir "No". Dios no condiciona nuestra respuesta nos hace libres y respeta esa libertad. Nos trata como amigos. Jesús dice: "En esto conoceran que sois mis discipulos, si os amais unos a otros como yo os he amado". Jesús nos ama como amigos....Dios está ahí como amigo, con amor infinito. Luego cada uno de nosotros proyectamos una imagen de lo que es Dios para nosotros.
Recrear en nuestro interior la belleza de un Dios, manifestarla...La naturaleza nos lleva a contemplar las maravillas de Dios. Os invito, me invito a que abramos nuestro espíritu para recibir la Belleza de todo un Dios que nos ama. Miremos, observemos un paisaje, una planta, y llevemos en nuestro interior esa paz y serenidad que nos ayudará durante el día a buscar la Presencia de Dios.
Texto: Hna. Virtudes Parra
carmelita descalza
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Este tema ya lo ha tocado en alguna ocasión, y es muy acertado, pues muchos nos hemos visto abocados al silencio para buscar un momento de contacto con nuestro Señor, pero también necesitamos proyectar esa imagen de lo que es Dios para nosotros, encontrar el lugar adecuado, el sonido, la imagen, el entorno, un lugar en el que nos sintamos henchidos de felicidad, cómodos, y donde por fin podamos orar y meditar. Recuerdo que una vez comentó la hermana Virtudes, que le encantaba contemplar el mar desde su habitación los días de tormenta, ver el mar, los pájaros, esa tranquilidad, ese momento que sirve como elemento canalizador de la oración con Dios.
Así lo creo también, Virtudes, el silencio interior, acompañado de la oración es el que nos muestra el camino a seguir.
La "esposa" libremente y deseosa, renuncia a su "libertad" para encarnar el espíritu del "Esposo".
"..llevemos en nuestro interior esa paz y serenidad que nos ayudará durante el día a buscar la Presencia de Dios".
Y es tan buena esa Presencia que cultivarla en nuestro interior nos lleva a encontrarnos con esa paz y serenidad que nos ayuda durante el día... ¿no?
Viernes, 17 de febrero
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