Me hace gracia la expresión utilizada por un amable visitante en alusión a una entrevista televisiva: Miguel Angel Violán en estado puro.
Entiendo el sentido de la frase pero me pregunto hasta qué punto uno actúa siempre en-estado-puro, sin estar "contaminado" por las circunstancias, impelido por alguna urgencia o relajado por algún regocijo, bien dormido o mal levantado, o lo que es peor: poco o mal desayunado.
MAV en estado puro: no me reconozco del todo en ese personaje académico de la grabación, que arquea las cejas como un poseso (como alguno de mis vituperados profesores universitarios de otro tiempo) y semicierra los ojos para fijar una vista ya muy cansada, y arquea el cuello hacia adelante impelido por la combinación entre la inexorable ley de la gravedad y una columna vertebral de firmeza decreciente.
Pero sí: eses soy yo. Y seguramente en estado puro.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez