Cada vez me siento más ovetense: mañana recalo de nuevo en Oviedo para impartir en la Universidad y ya me deleito pensando en los itinerarios que recorreré. Paisajes y rincones que revisitaré y debo confesar que se me hace la boca agua pensando en los ricos condumios que brindan posadas y gentes de bien en la capital astur.
Eso sí: leo que las temperaturas apenas superarán el grado. Toca abrigarse, presentir la nieve y abrirse a la desinhibida ingesta de sidra (fuera de clase, se entiende).
(Si por las venas no circulase sangre, debiera circular sidra. Seguro que mejoraría siempre nuestro ánimo).
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez