Me llama la atención el nombre de esta céntrica calle de Oviedo: Milicias Nacionales. Allí confluyen tres cosas emblemáticas: la cafetería La Mallorquina, la estatua de Woody allen (sin gafas todavía) y la delegación de la agencia EFE, a cuyo delegado, Carlos Navalón, saludo.
El centro de Oviedo es bullicioso. Mantiene la limpieza tradicional que ha dado fama a la ciudad pero no se me escapa -el signo de los tiempos- la legión de mendigos (6 ó 7) con que tropiezo. Ocurre lo propio en la gran mayoría de capitales españolas que visito.
Oviedo es una ciudad coqueta. Y tal como marca el ritual, desembarco en la pastelería Camilo de Blas, donde ofrecen un bizcocho que sabe a gloria.
A pocos metros, el célebre restaurante Casa Conrado, de fogones atractivos pero precios disuasorios (este austero bloguero no puede permitirse los lujos de hogaño).
A pocos metros del magnífico Campo de San Francisco, se encuentra el hotel Reconquista. Visito este emblemático hotel (el favorito de Woody Allen cuando visita Asturias) y me persono ante su jovial y dinámico director: Ramón Braña Cobas, lector empedernido.
-Este nombre me suena...-le espeto.
Y no es para menos: descubro que trabajó en la cadena RIU en Gran Canaria y Fuerteventura. Nos saludamos efusivamente como corresponde a dos personas que tienen algo importante en común.
Nuestra conversación -a pie derecho pero cómoda, amena - viene salpicada con anécdotas sobre el difunto Luis Riu Bertrán. Gran persona y personaje.
El mundo es un pañuelo y Asturias,uno de sus más bellos repliegues.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez