El futbolista Cesc Fàbregas no recalará en el FC Barcelona esta temporada tras una larga espera en pos del fichaje de este jugador que de jovencito escapó del redil azulgrana.
Yo personalmente me alegro de que no venga. No dudo de sus extraordinarias dotes futbolísticas pero soy de la opinión que 40 millones de euros o más es un precio desaforado. Tarde o temprano la burbuja especulativa del fútbol pinchará -al igual que la inmobiliaria ya lo hizo- y tal cantidad nos parecerá entonces desmedida. A mi juicios los futbolistas de élite son activos sobrevalorados.
Entiendo que Pep Guardiola quiera dotarse de un jugador como Cesc. Pero no a cualquier precio. Descubrir talento es el reto. El uso y abuso del talonario no es el camino. Y si eso es lo que queremos, no tenemos entonces derecho a criticar que otros lo hagan. A eso se le llama inconsecuencia.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
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