-Voleu l'aigua fresca? (¿Queréis el agua fresca?)
El camarero de la cafetería "Europa" del centro de Olot tiene la piel negra pero las vocales abiertas como el que más. Articula su catalán con la naturalidad del nacido en la comarca, asumiendo esa proverbial psicomotricidad que implica abrir las vocales en su justo término, una habilidad que marca carácter, impronta. Que revela sentimiento de pertenencia.
En la articulación de las vocales está una de las pruebas más duras que un hablante no nativo debe superar. En el caso de la lengua catalana, las e y las o ofrecen modalidades abierta y cerrada, a lo que hay que unir las vocales fonéticamente neutras aunque gráficamente puedan aparecer como a y como e.
El camarero de la cafetería "Europa" abre las vocales con el descaro del que se sabe del lugar, destinatario de una herencia fonética que se remonta a siglos atrás. No importa que sus padres vinieran del Africa subsahariana. Adoptando con hermosa perfección las vocales del país de acogida está proclamando a los cuatro vientos su pertenencia a la comunidad que le aloja.
Y esa articulación de las vocales le conecta con el subconsciente colectivo. Con la historia, con la manera de mirar, moverse, entonar, callar, denegar, acceder. La lengua transmite valores y las vocales constituyen los buques insignia.
Por eso constituyen un valioso tesoro de tan difícil aprehensión.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez