Estoy entre volcanes. En las proximades de Olot, tierra volcánica por excelencia. Tanto es así que la tierra, fértil, genera una extraordinaria exhuberancia en estos parajes gerundenses.
Un terremoto lo arrasó todo a comienzos del siglo XV. Hoy los volcanes duermen el sueño de los justos. De momento. A muchos kilómetros en dirección al centro de la tierra, las placas porfían por nuevos encajes. Aquí arriba apenas nos enteramos. Hasta el día en que lo que se cuece más abajo salga a la superficie en forma de temblores, lava y rocas a mansalva.
Hay un auténtico festival de fuego y sacudidas bajo nuestros pies pero vivimos ajenos a ello. Cualquier siglo de estos la gran fiesta subterránea emergerá a nuestra bucólica superficie.
(Qué bellos paisajes tiene La Garrotxa. Con razón ha generado un ejército de pintores).
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez