La doble jornada pasada de sábado y domingo (10 y 11 de julio de 2010) constituye una auténtica jugarreta de la historia.
El sábado, Barcelona inundada de banderas catalanas (un gran número de ellas independentistas). Al día siguiente, la selección española dirime la final de todo un Mundial, lo que provoca muchos sentimientos contrapuestos entre muchos catalanes.
Algunos artículos que he leído son un auténtico encaje de bolillos de razones políticas que pretenden amordazar el puro y espontáneo sentimiento.
Este es un país ciertamente anómalo y la historia se encarga de recordárselo con jugarretas como la del último fin de semana.
A veces pienso que el sentido común queda en completo fuera de juego.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez