¿Por cuánto tiempo todavía admitiremos que las grandes ciudades como Barcelona soporten tanto humo de los coches?
Cuando miro hacia atrás y recuerdo como los no fumadores estábamos absolutamente desamparados y lo comparo con lo mucho que se ha avanzado, me pregunto: ¿algún día miraremos hacia atrás con ciudades con aire más limpio y nos preguntaremos cómo fuimos capaces de no actuar antes?
Lo del aire viciado en las ciudades provoca una muerte lenta pero no por ello menos inexorable.
Es puro sentido común que debemos cuidar el aire que respiramos. Por el beneficio de todos.
Se impone una rebelión, rápida y contudente. Es mendaz que la incorporación del coche eléctrico sea una derivación del agotamiento del petróleo. La palanca de cambio no debiera ser ésa sino la defensa de la salud de todos.
¿Cuándo activaremos nuestro entendimiento en defensa de las cuestiones realmente cruciales?
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez