Llego a Boston y me acoge a media tarde una ciudad de ensueño a más de 30 grados centígrados...Nada más pisar el aeropuerto Logan me parecía más llegar al Caribe que a Norteamérica.
Me reencuentro con la línea azul del Metro y luego la verde y la roja, que me deja en las inmediaciones de la Porter Square/Somerville Avenue, a un cuarto de hora del campus central de Harvard.
Identifioo mis comercios habituales. Observo que han quitado mi consuetudinaria cantina del supermecado brasileño. Las calles parecen mejor asfaltadas. El campo de béisbol está exhuberante.
¿Son brotes verdes de la economía o es mi percepción de gozo ante el reencuentro?
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez