La Rambla barcelonesa es un hervidero. Es un sábado legañoso, de sol furtivo, nublados intermitentes. Pero una marabunta de peatones inundan el popular paseo.
Me refugio en mi apreciado Ateneo, a cuatro pasos de Canaletas. Millares de volúmenes me acogen, necesitado yo de silencio, de recogimiento, de mimo intelectual. De la varopinta prensa de aquí y de allá.
Se me hace difícil concebir un mundo en que no existiera el Ateneo.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez