Entre las muchas virtudes de Pep Guardiola figura la contención. Dio buena muestra de ello anoche tras vencer su equipo por 0 a 2 al Real Madrid en el propio Bernabéu.
Guardiola es enemigo de las euforias. Sabe lo que cuesta obtener las cosas. Y, por encima de todo, respeta a los rivales.
Las euforias son extremadamente peligrosas. Guardiola lo sabe y ha sabido poner inteligencia emocional en un club muy faltado de ella. Un club mercúreo, donde tradicionalmente se pasaba de la euforia al extremo pesimismo en un santiamén.
En este sentido, Pep Guardiola se nos revela como un líder transformador. Alguien en quien confiar.
Eso es de un valor extraordinario en los tiempos que corren.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez