¿Qué alcance tendrá la actual crisis?
Hace tiempo que le doy vueltas a este tema. Resuenan voces que pronostican una crisis de modelo, una convulsión general. Que nada será como antes. Por contra, yo tengo la impresión de que muchas cosas son como antes: no veo recetas drásticamente nuevas.
Es más: tengo la sensación de que a poco que resurgiera una cierta ola de prosperidad, veríamos el regreso inmediato de hábitos de consumo actualmente estigmatizados.
Quizás -como trasfondo de la cuestión- lo que ocurre es que la crisis tiene que agravarse para que deje auténtica impronta en nuestros usos y costumbres. Sólo lo que auténticamente duele nos hace cambiar, nos desplaza de nuestra zona de confort. Nos coloca en una posición diferente, crecidos, más fuertes.
No me guía un instinto masoquista ni deseo mal a nadie. Pero tengo la sospecha de que para que haya cambios de auténtico calado se hace imprescindible una alta dosis de adversidad. De tocar fondo. De sentir el auténtico dolor que puede despertar nuestro potencial de heroicidad.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez