Para mí su edad era indecible. Y eso me fascinaba. La radiofonista Odette Pinto ha muerto hace unos días y mi memoria se retrotrae a principios de los setenta, en que yo la veía locutar en Radio Juventud. Yo era un niño y ella era ya para mí una gran señora mayor cuando yo acudía a recoger los discos que ganaba a mansalva en los concursos de la emisora.
Con los años la reencontré en Radio Salud, en Rambla de Cataluña frente a la Diputación. Creo que tan sólo llegué a dirigirle una vez la palabra y su respuesta fue suave y amable.
Aquella mujer sentía pasión por la radio e iba siempre muy maquillada. Como bien apuntaba un titular periodístico, era "la última gran dama de la radio".
Ahora la radio es otra cosa. No tiene el glamour de los setenta como la de los setenta no tenía la de los cincuenta. Todo cambia.
Recordaré siempre ese aire delicado de Odette Pinto en aquel fascinante sancta sanctorum de la radiodifusión que consitutían los estudios de Radio Juventud en Vía Agusta,17.
Siento tristeza por ese tiempo ido, tan fascinante, tan intensamente vivido y por ello tan vívidamente recordado.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez