La noche del sábado asistimos a una de las más proverbiales ruedas de prensa protagonizadas por un entrenador de fútbol. Las palabras del azulgrana Pep Guardiola fueron de grueso calibre.
"Los árbitros no existen".
"Si nos pitan tres penaltis, haremos cuatro goles".
"No me sirven las excusas".
Estuve en el partido Barcelona-Getafe y presencié los muchos méritos del equipo azulgrana. El arbitraje fue francamente irregular, aplicando criterios contradictorios para jugadas del mismo temor. Pero la respuesta dialéctica de Guardiola fue sagaz e inspiradora: dejemos a los árbitros en paz. Al fin y al cabo, ´ganará el mejor.
En un país como el nuestro, pródigo en pícaros y cantamañanas, palabras como las de Pep saben a brisa fresca y vigorizante. La suya es una apuesta permanente por el trabajo bien hecho.
Y como tal, merece mi pleno reconocimiento. Filias deportivas al margen.
Viernes, 17 de febrero
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
Casimiro López González
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Mercedes Guiot