Valor. Buenas dosis de valor.
Esto es lo que más hace falta en momentos como los actuales en que el primer semestre de 2010 presenta rasgos sumamente preocupantes: va a ser la piedra de toque para un gobierno que ha prodigado un optimismo que desmiente la realidad.
Hay acuerdo generalizado entre los economistas internacionales de peso que España debe reformar drásticamente su modelo económico. Y no nos engañemos: esto no se consigue en cuatro días. Y en el camino: sangre, sudor y lágrimas.
Por otro lado, se me hace evidente que cuanto más tarde peor. A este toro hay que cogerlo por los cuernos. Sin miedo. Con coraje. Aunque conscientes de que en la pugna saldremos con unas cuantas heridas. Tocados. Heridos. Pero no muertos.
Maneras de producir y de gestionar el conocimiento deben ponerse ipso facto bajo la lupa. Todo debe ser reconsiderado. Lo que no añada valor, suprimido. Y la ejemplaridad, por bandera.
Hay un problema de liderazgo y los tiempos no permiten demora.
Decían los clásicos: "La fortuna sonríe a los audaces".
Pero no hay audaces sin valor.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez