Se me hace evidente que el nivel de juego del FC Barcelona ha experimentado un bajón (anoche, 21-11-09, Atlético de Bilbao 1-Barça 1).
A mi juicio, se refleja especialmente en la insuficiente puesta a punto de cuatro jugadores: Messi, Henry, Iniesta y Alves.
Por supuesto podemos encontrar explicaciones para todo: salida de lesiones, cansancio de la temporada anterior, incidencia de la gripe A...pero la evidencia es que a este equipo le falta la frescura del año pasado a la vez que arrastra la adaptación pendiente de las nuevas incorporaciones.
"Esto nos hará más fuertes". Es la respuesta sistemática de Pep Guardiola, el entrenador, a quienes ven con preocupación los altibajos del equipo. Puertas adentro, el míster sabrá lo que tiene que decir y hacer.
Ante este panorama se me ocurre que los libros de gestión suelen centrarse en el éxito o a lo sumo en experiencias que fracasan. Raramente analizan las claves para perpetuar el éxito.
Aun dando por sentado que mantenerse siempre es difícil, no es menos cierto que una situación de éxito nos depara una plataforma de excepción para continuar haciendo grandes cosas.
Alimentar el éxito: ¿cómo se consigue? El hambre de éxito: ¿cómo se fomenta? La humildad tras el triunfo, ¿cómo se inculca?
Interesantes temas para la reflexión.
Viernes, 17 de febrero
Miguel Ángel Violán
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
Casimiro López González
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Mercedes Guiot