Vuelvo a volar y con un cierto desparpajo, tras un año y medio de extraña ansiedad al hacerlo.
La ansiedad:tal como vino, se fue.
Mis frecuentes viajes transoceánicos del último semestre han ayudado a ello: quieras o no quieras, el volar que causa la aflicción es también la medicina.
Son especialistas en turbar el descanso del fin de semana y no aceptan un no por respuesta: el servicio de captación de clientela de Jazztel es insidioso. Puro incivismo. Un asedio frente al cual invito a mi comunidad lectora a hacer ascos a esta compañía abominable.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez