Veinte años después de la caída del Muro berlinés, recuerdo vívidamente mi convivencia con él aquel final de noviembre de 1985 en que residí en Berlín Occidental. A menudo iba a correr junto al Muro y me entretenía leyendo todo tipo de graffittis y reclamos.
Frío, incipiente nieve, metros que atravesaban ambos sectores de la ciudad fuertemente custodiados, el mítico Check Point Charly, el trato despectivo de la policía del este de Alemania...
Todos esos recuerdos ya son historia. Historia que muchos no podrán comprender sin la presencia tal cual del Muro que todo lo dividía. La ciudad optó por el olvido. Por el recato ante la vergúenza del pasado.
Los que conocimos aquella división nunca la olvidaremos.
Sábado, 18 de febrero
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
Casimiro López González
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Mercedes Guiot