Descubro en esta pasada madrugada de viernes a sábado la presencia de José María Iñigo en Radio Nacional de España. Gran tipo. Enciclopedia viva de la música moderna. Sus comentarios no tienen desperdicio. Con qué finura glosó anoche la extraordinaria canción "Greenfields" a cargo de The Brothers Four.
Un bello documento. El discurso de la escritora briánica J.K.Rowling, la autora del celebérrimo Harry Potter, con motivo de la ceremonia de graduación de los estudiantes de Harvard en junio de 2008, merece ser escuchado y saborado en todos sus detalles. Por cuanto habla de la pobreza cruda y de la imaginación como instrumento de redención.
Dolors, la madre de Pep Guardiola, lo confiesa abiertamente:
-Era inquieto. Cuando lo tenía en mi vientre no paraba de darme pataditas.
De ese embrión salió un futbolista prodigioso y un entrenador excepcional: Pep Guardiola.
Vuelvo a mi domicilio barcelonés y aterrizo en mi teclado habitual. Qué gusto da recuperarlo. Con él mis dedos alcanzan velocidad meteórica. Estamos muy compenetrados.
El diario "The Technic", el de mayor difusión en el Massachusetts Institute of Technology (MIT), recoge en portada la reciente visita del presidente Obama y su discurso ante la comunidad universitaria.
El rotativo destaca el interés por la ciencia que sin parangón mostró el actual mandatario de la Casa Blanca.
Según explica el diario (fundado en 1881, Obama se interesó por visitar los laboratorios que investigan energías limpias y renovables. Uno de ellos le mostró un ventilador propulsado por un sofisticado sistema de energía limpia. En una de las aspas, alguien escribió "Yes, we can", el famoso lema de la campaña de Obama.
Al presidente no le pasó inadvertido el detalle y lo comentó con viva satisfacción.
Muchos estudiantes del MIT que quisieron ver al presidente desde las azoteas de los edificios, no pudieron hacerlo. Estaban ocupadas por agentes del servicio secreto.
Los veo por doquier: la moda de los pantalones caídos menudea en Harvard y zonas adyacentes. No son precisamente los jóvenes universitarios quienes así los llevan. Más bien los de los suburbios vecinos, donde no faltan calles destartaladas, necesitadas de una buena capa de asfalto.
La zona universitaria es una isla de prosperidad en una zona donde hay casas de todos los colores. Proliferan las tiendas que abren toda la noche pero los transportes públicos brillan entonces por su ausencia.
De lo próspero a lo pobre pasas en cuestión de pocos minutos. Así es este país.
Es uno de los videos más bonitos que he visto últimamente. Se trata del parto de un elefantito. Impresionante cuando la mamá rompe aguas. Y con qué diligencia reanima a su inànime cachorro...hasta que despierta a la vida.
En YouTube:
http://www.youtube.com/watch?v=zJ_EHNlRfW8&feature=player_embedded
Leo por Internet las detenciones en Barcelona del alcalde y un concejal de Santa Coloma de Gramanet, del ex consejero Macià Alavedra y del ex secretrio de la Generalitat Luís Prenafeta. Llueve sobre mojado. Este barco hace aguas...aunque la acción de la justicia redima en parte del desconcierto.
Ojeo en el kiosco de la cafetería de la cooperativa "The Coop" el número de noviembre-09 de la "Harvard Business Review". Dedican la portada a Peter Drucker, el gran gurú del management, ya fallecido, y que nació el mes que viene hará 100 años.
Veo más mendigos que en otras estancias. Se apuestan en Harvard Square y calles adyacentes. Llevan un vaso de plástico en la mano con la aspiración de llenarlo de monedas.
Me llama la atención uno de ellos tendido en el suelo con el cartel, en inglés, "Veterano de la Operación Tormenta del Desierto".
¿Puro reclamo o pura y cruda realidad?
Me comentan que la Cooperativa de Libros de Harvard, The Coop, ha obtenido beneficios en el último año. Han anunciado que los destinarán a reducir el precio de los libros. Chapeau. Este es el sentido de una cooperativa.
Lo explicaré sin rodeos: aquí en Harvard cada uno va a su bola. Vive y deja vivir sería una consigna que refleja la manera de hacer actual. Y en la medida de lo posible, complicaciones fuera.
La soberbia es mala consejera
Me comentan profesores de la Harvard Business School que los alumnos están este año un tanto alicaídos: no llueven las ofertas de trabajo de otros años. Lógico: la economía está de capa caída.
Como resultado, las clases resultan más plácidas. No hay la soberbia de otros años, en que los alumnos –entre pausa y pausa- presumian de sus ofertas en ciernes, de sus sueldazos a la vuelta de la esquina.
Todo ha cambiado.
Uno de los atractivos de mis estancias en Harvard y el MIT es ojear las novedades editoriales en las librerías de sus respectivas Universidades, ambas separadas por tan sólo dos paradas de metro.
Tales visitas me permiten conocer con unos meses de antelación lo que se fragua en la potente industria editorial nortemericana, cazar nuevas tendencias que indefectiblemente llegarán a Europa.
Tras dos años de profesor de comunicación corporativa en EAE (Escuela de Administración de Empresas) me han nombrado director de sus dos Másteres de Comunicación en Barcelona.
Me hace feliz comer bien. Y hoy he almorzado de maravilla en el restaurante L’Espalier, en el 774 de Boylston Street, una de las calles más emblemáticas de Boston.
Mientras el Universo harvardiano labora y recoge sus frutos, las calles reflejan la situación real del país: deprimido, babuceante, gris, con las calles a medio arreglar, los rostros cansados, muchos mendigos en las aceras, la pobreza del arrabal visible, los taxistas obsesionados por facturar carreras que les rediman de la atonía de los días, los ingresos menguantes, el invierno crudo instalado permanentemente en las finanzas domésticas.
¿Qué tiene Harvard por encima de todo? Mucho intelecto concentrado. La capacidad de reunir en un espacio físico reducido muchas lumbreras internacionales, investigadores de peso y estudiantes talentosos.
Fruto de ello es un clima intelectualmente excitante, una amplia agenda de actividades culturales y la accesibilidad (mayor o menor, según los casos) a importantísimas personalidades de la cultura.
Hay momentos puntuales en la vida en que uno –aunque sólo sea por unos segundos- se siente importante.
Fue el caso de mi Primera Comunión: desfilamos los novicios emparejados, yo de la mano de mi compañera en la Escuela Molina Marina Oriol Carreras (la chica más guapa de la clase), en el acceso al Monasterio de Pedralbes de Barcelona. ¿Que fueron 30 segundos? A mí me pareció una eternidad.
Situación pareja viví ayer en la Harvard Business School...
Gran noche la de ayer. Acudo con Carlos Blanco al bello Sanders Theater, contiguo al Memorial Hall, para presenciar (entradas a 20 dólares) el concierto de las corales de las Universidades de Princeton y Harvard previa a su partido de rugby anual, hermanadas en el acto. Un hermanamiento con retranca, como luego se verá.
Cerca de una veintena de personas acudieron a mi charla sobre el Método Guardiola. No está mal, me dicen por estos lares harvardianos, donde tantos y tantos actos interesantes compiten por atraer la atención del público.
Llevo 48 horas en Somerville, a 35 minutos a pie del Harvard Yard, donde se concentra el núcleo histórico de la Universidad de Harvard.
Somerville mantiene el aspecto dejado que ofrecía en junio, en mi anterior estancia.
Mi supermacado con cafetería brasileño, "Champion", está cerrado por obras para mi desconsuelo. Pero he probado el bocadillo especial de pollo del "Subway" vecino y me redime las penas del yantar.
El tiempo es cambiante: pasamos de la brisa cálida (estamos en lo que en Boston llaman "la semana india") al tiempo frío, desangelado y húmedo.
Hoy me he reencontrado con mi amigo Carlos Blanco y cuanto hemos contemplado en el Sanders Theater merece inserción propia. Mañana la tendrá.
Me invita Cristina Salvador a un acto entre amigos con Pedro Pubill Calaf, más conocido como Peret, el cantante gitano que -septuagenario- anda metido en reivindicar la rumba catalana como género autóctono. Pide para ella apoyo y reconocimiento público.
La Masía es una auténtica factoría de producción de talento fubolístico. Si de algo puede enorgullecerse el FC Barcelona es de la cantidad de grandes futbolistas (y ahora ya entrenadores) que ha generado. Entre ellos el mismísimo Pep Guardiola. La Masía cumple 30 años.
Murió a comienzos de octubre de 2009 a los 88 años. Tengo la sensación de que su defunción ha pasado un tanto desapercibida. Como corresponde a una vida discreta y frugal, de orientación humanista pero no exenta de contradicciones flagrantes.
Me refiero a Reinhard Mohn, fundador del imperio Bertelsmann, uno de los mayores grupos editoriales y multimedia del mundo.
Tres detalles me llaman la atención del partido de anoche (17-10-09) Valencia-Barcelona: la animosidad del respetable contra los trencillas, las sobreactuaciones del jugador Albes y el temor local al Barça cuando juega como sabe.
Estoy leyendo "La rueda de la vida" de la difunta psiquiatra suiza Elizabeth Kübler-Ross, mundialmente famosa por sus investigaciones sobre la muerte.
Estremece el recuerdo autobiográfico de su amor a los animales, conejitos de granja incluidos, que sus padres le hacían llevar al carnicero para la cena en casa. Y cómo ella debía obedecer y contener las lágrimas. Así se forjó su carácter resiliente.
Lo he escuchado esta mañana en "No es un día cualquiera" de Radio Nacional de España, que emitía su programa en directo desde el mayor municipio de la isla de Gran Canaria, San Bartolomé de Tirajana, tierra que me es tan conocida por mi experiencia en el sector hotelero:
-"Mejor de la aldarba a la silla que de la silla a la aldarba".
O lo que es lo mismo: más vale ir de menos a más que de más a menos.
Presentaré el jueves que viene en el Real Colegio de la Complutense en la Universidad de Harvard un adelanto en inglés de mi libro "El Método Guardiola". Mi ponencia se titula exactamente "Guardiola's Method: Why Good Leaders Get Good Results".
Me hace mucha ilusión. Me han dicho que la sala se llenará. Fútbol y management concitan mucho interés. Mis amigos havardianos enseguida captaron el interés del tema. Espero no defraudarles y conocer gente interesante en la conferencia.
Intento no tener fobias en relación a los personajes públicos a los que ni tan sólo he tenido la oportunidad de ver en persona. Es el caso de Diego Armando Maradona.
Pero hace muchos años que acumulo señales y datos en torno a la falta de talla humana del personaje.
Hoy me tiro a la piscina. A continuación, lo que pienso.
En mi flamante programa radiofónico de libros "Les Bones Obres" (Las Buenas Obras) he incorporado una conversación semanal con mi querido Carlos Blanco desde el campus de la Universidad de Harvard, donde pasa un año académico como investigador.
Son conversaciones culturalmente muy nutritivas sobre lo divino y lo humano bajo el título "La noche en Blanco" (descargables vía www.radioestel.com).
Recibo con pesar la noticia de la defunción del pensador y teólogo Enrique Miret Magdalena.
Si la muerte es una liberación, no debiera reacionar yo con pesar. Pero no puedo olvidar aquel hombre jovial que conocí al inicio de los ochenta, buen practicante de yoga, autor de textos amenos y que fallece justo a la misma edad que mi abuelo y la que yo quisiera para mi defunción: los 95 años.
Leo en la página 70 de "Creatividad para reiventar tu vida", de Míriam Subirana, publicado por Integral:
"Por eso te animo e insisto, busca la experiencia más que el conocimiento. Por orgullo, el conocimiento a menudo puede decepcionarte. Pero este amor cariñoso, suave, nunca te engañará. El conocimiento tiende a cultivar el orgullo y la vanagloria, pero el amor construye.
El conocimiento está lleno de trabajo laborioso, pero el amor está lleno de descanso".
Me complace informar de que he creado un pequeño (?) club de fans del cantante Aaron Lordson a través del programa radiofónico de libros que estrené el jueves pasado, 10-10-09.
Es una lata que gente agradable nos deje y antes de hora en relación a los promedios estadísticos.
El cantante Luís Aguilé ha fallecido y toda la década de los sesenta y setenta pasa de nuevo proyectada en mi filmoteca personal de recuerdos.
Inolvidable el Tío Calambres, el que dio su sangre por la transfusión. El vamos, vamos a Pamplona, que allí sigue la broma, allí siempre es Sanfermín.
Y aunque no comparto que el trabajar deba ser una lata, sí lo es y bien triste reseñar defunciones como ésta.
Gracias, Luis, por los inmensos servicios prestados.
Apareció en una valla la siguiente leyenda:
"¿Hay vida antes de la muerte?"
Es la gran pregunta que nos debemos hacer: ¿hemos vivido lo vivible? Lo que venga después no está al alcance saberlo a priori. A lo sumo, intuirlo.
Gran pregunta, pues:
¿Hay vida antes de la muerte?
Estoy gratamente sorprendido. Hace pocos minutos se ha comunicado que Obama es premio Nobel de la Paz.
No consiguió los Juegos para Chicago pero alcanzó algo mucho mejor.
Es una buena noticia. Un espaldarazo necesario para un joven líder en el punto de mira de muchos poderes fácticos y vengativos.
Una persona que me aprecia me ha llevado a lo alto del campanario del pueblo barcelonés donde reside.
Hemos accedido secretamente. Ni el párroco sabe que mi amigo tiene copia de la llave. Sólo las campanas lo saben.
El acude de vez en cuando para ver su pueblo de otra manera.
Por él he desafiado la angosta escalera de espiral amurallada (padezco de claustrofobia probablemente originada en vidas anteriores), he evitado el gran contingente de excrementos de palomas y los cables eléctricos, indolentes y pendencieros.
Una vez arriba, gran vista a la vista.
Valía la pena. Otro enfoque. Otra visión del todo.
(Hay sólo una posibilidad entre un millón de que el párroco lea este blog. Con todo, no me arriesgo a mencionar el pueblo. Un secreto es un secreto).
"Aprovechaos que hoy os abrimos las puertas. Pero ni a Pep ni a nosotros nos gustan estas cosas públicas".
De tal manera -amable pero firme- se dirigió el padre de Pep Guardiola a los informadores en la gran noche de ayer.
Y es bien cierto: la discreción -sentida, pura- es una virtud muy catalana, aunque algunas la malinterpretan y desfiguran.
Pep Guardiola se ha esforzado en no convertirse en un mito insorportable. Yo lo entiendo y respeto. Y lo admiro.
Pero por otro lado, él es lo suficientemente inteligente para entender que sus grandes éxitos le convierten en algo más que un ciudadano notorio: en el patrimonio de una sociedad. En un emblema. Un ejemplo.
Con toda la presión que eso comporta. Quieras o no.
La noche de ayer nos deparó escenas muy emotivas: el pueblo de Santpedor (en la provincia de Barcelona) nombró a Pep Guardiola hijo predilecto en presencia del entrenador y sus padres.
Destaco esta frase de Guardiola con voz entrecortada:
"Me hace muy feliz porque veo a mis padres muy felices".
Para entender la trayectoria ejemplar de Guardiola y sus muchos logros hay que prestar atención a la educación que recibió en su propia casa. Sin este referente, no se entiende lo que vino después.
Encuentro la entrada de Santo Domingo mucho más arreglada que hace un año, asfalto incluido. Debe de ser ante el nombramiento de la ciudad como capital cultural de 2010.
La Zona Colonial está llamada a tener un papel preponderante. Yo la he revisitado. Y, por supuesto, he acudido a la Casa de Teatro...
Es quizá el vocablo más impactante que he aprendido en mi último viaje a Dominicana: envejeciente. La gente mayor. Los viejitos.
Es en palabras como ésta donde el idioma se revela mágico,fascinante.
He regresado de una activa semana en la República Dominicana. Y me lo he pasado muy bien, rodeado de gentiles alumnas (pocos varones) en los campus de la Universidad Pontificia PUCMM en Santo Domingo y Santiago de los Caballeros. Allí imparto cada año formación de comunicadores.
Mucho que contar de aquel país tan cálido e inspirador, donde la música fluye por los poros de la gentes como el sudor y donde el calor estos días ha apretado un poquito más de la cuenta.
Me gusta la República Dominicana, con todos sus contrapuntos de pobreza y de problemas endémicos incluidos, por un motivo: ves gente con alegría de vivir.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez