Uno de los dolores más molestos es el de las lumbares. Quien esto firma tiene un largo maridaje con esta molestia.
Natación y yoga son excelentes medios de prevención para este mal. Pero en ocasiones, ni con esas. El cuerpo se queja. ¿Qué querrá decirme?
Somos muchas las personas que padecemos lumbalgia. Debo confesar que en los últimos años había superado el problema. Pero ahora resurge de manera intermitente. Me observo el abdomen y lo veo inusualmente fláccido. Aquí está el quid. Aparte de la mala costumbre de transportar objetos pesados.
El dolor se produce en la espalda pero el remedio está en los músculos delanteros. Si estos están fuertes, la parte trasera (delicada y frágil) no sufre.
Me aplicaré mi viejo principio de oro: no hay que obsesionarse por un problema sino por las causas que lo producen.
Actuaremos.
Lunes, 13 de febrero
Jaime Rodriguez
Miguel Ángel Violán
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
Casimiro López González
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Mercedes Guiot