Hoy fina el mes de junio. Y con él duras semanas de cambio de temperatura y alteración del cuerpo y de la mente.
Para mí junio tiene un componente de mes maldito. De zozobra y cansancio acumulado a las puertas del verano.
Siempre me he jugado los cursos universitarios en el mes de junio. Y ahora que mis junios son más lúdicos, más festivos, aún guardo viva la memoria de aquellos estresantes finales de temporada académica, tan sólo endulzados por la perspectiva de un julio fuera de España: en Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania o en cualquier rincón del centro de Europa.
Mi decaimiento en junio sólo lo palia el café y horas extras de descanso. Con todo, el mes acaba pasando y el verano abre sus puertas del todo. Llega la playa y la brisa.
Otro mes, otro tiempo. Y sigue la rueda.
Martes, 14 de febrero
Jaime Rodriguez
Miguel Ángel Violán
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
Casimiro López González
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Mercedes Guiot