En cierta ocasión a un ilustre abogado se le acercó un cliente, le expuso el caso y le espetó:
-¿Ganaremos?
El abogado, con gravedad, le contestó:
En un rincón del amplio despacho, dijo el abogado a su cliente:
-En todos estos volúmenes hay sentencias de los tribunales y doctrina legal que avalan y defienden una resolución favorable a sus intereses.
-¡Ganaremos!-exclamó el cliente.
-Yo no he dicho eso. Ahora venga- repuso el abogado.
Llegados a otros rincón del despacho, explicó el letrado:
-En estas estanterías hay jurisprudencia que debidamente utilizada por el abogado de la otra parte podría llevar al juez a darle la razón....
Súbitamente desinflado, masculló el cliente:
-¡Perderemos!....
-Tampoco dije eso-repuso el abogado. Prosiguió:
-Lo que quiero decirle es que en el Derecho como en la mayor parte de los órdenes de la vida, las cuestiones son argumentables. Yo ciertamente utilizaré mis argumentos para ganar. Pero siempre deberemos tener en cuenta los contraargumentos al alcance de la otra parte.
Suelo explicar esta pequeña historia en mis seminarios. Muchos alumnos quedan con los ojos como platos.
Y les añado:
-Añadan a la banda sonora de su vida este nombre: "Jarabe de Palo". Y concretamente de este grupo musical la canción "Depende, que como saben reza: "Depende, ¿de qué depende?". Recuerden siempre la canción e irán mejor por la vida.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez