Esta es una pequeña historia que mucho me gustó.
Por ello, últimamente con ella acabo muchos de mis seminarios.
Había una vez un padre y su hijito de corta edad que asistían a una sesión de circo…
Tras la sesión repararon que un pequeño elefante permanecía sujeto a uno de los palos principales de las instalaciones.
Unos años más tarde padre e hijo volvieron a una sesión del mismo circo y a la salida volvieron a encontrarse con el mismo elefante, pero mucho más crecido.
-Papá, ¿cómo es que el elefante, que se ha hecho muy grande, no arranca con su fuerza el palo y huye?
Y el padre le contestó:
-Podría hacerlo, hijo. Pero toda su vida ha estado atado a ese palo. Él no sabe que podría hacerlo.
Me pareció tal historia una excelente metáfora de lo que acaece en muchas organizaciones: si no lo creen, no lo ven.
Las ataduras mentales: por su culpa cuántas personas frenan su avance.
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Tal vez no era un elefante, era una elefanta y se quedaba frenada en su carrera, que no en su vida, a causa de una elefantita pequeña que habia tenido. O tal vez todo me lo tomo demasiado personalmente...
Sencillamente significativa esta historia que nos cuenta Miguel Angel Violán. Muy cierta.
De cualquier manera Miguel Angel es que siempre atrae por su forma de explicar las cosas. Y esta historia tendría que ahecrnos reflexionar a muchas gente que trabajamos en organizaciones encorsetadas.
He asistido en una ocasión a unos de sus seminarios sobre comunicación y de verdad que engancha desde el primer minuto con esta y otras muchas pequeñas hostorias que ilustran lo que dice y la realidad de la propia vida.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez