El cambio de hoja es uno de los espectáculos más maravillosos de la naturaleza. Sólo hay un fenómeno más mágico que la primavera: el cambio de la hoja en otoño. Hoy lo he comprobado.
La media montañana de las comarcas catalanas alrededor de Vic y Ripoll han mudado definitivamente de color. En las últimas semanas los buenos pintores han hecho "su otoño".
Ahora se intuye el gris invernal, próximo a colarse entre robles y hayas, colinas y prados. Es el eterno ciclo del cambio de estación.
La belleza otoñal es particularmente sobrecogedora en La Fageda de Jordà, en la comarca de La Garrotxa, alrededor de la villa de Olot.
Los matices de los colores desafían la paleta del pintor más experto. Del ojo más escrutador. Del paseante más atento.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez