Esto es lo que están nuestros dirigentes: desconcertados.
Y poco a poco lo van reconociendo.
Leo unas declaraciones de hace una semana en el suplemento "Mercados" de EL MUNDO a cargo del director general de la escuela de negocios IESE donde señala:
"Hemos de ser serios y no decir lo que no se puede decir".
Entiendo que es una manera acertada de encarar el actual momento. Quien quiera certezas, que se las busque. Los de arriba no las tienen.
Recuerdo aquella famosa aseveración sobre el exótico mundo de los economistas metidos a pitonisos:
"Si no quieren equivocarse, los economistas deben pronosticar lo que sucederá pero no decir cuándo, o bien decir qué sucederá pero no concretar cuándo".
Esclarecedor consejo. Corrobora aquella otra máxima que asegura que los economistas son infalibles pronosticando "lo que ya ha pasado".
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez