Proliferan escritos y memorias sobre Pasqual Maragall, ex alcalde de Barcelona (el de los Juegos de 1992) y ex presidente de la Generalitat.
Siempre recordaré el lema que le endosaron: "Pienso, luego molesto".
Una importante iniciativa se cuece en la sociedad civil catalana: algo así como "todos juntos por la educación", si se me permite parafrasear aquel excelente lema de lucha forestal que rezaba "todos juntos contra el fuego".
Porque la cuestión educativa está que arde. Mucho nos jugamos en el empeño.
De pequeño me llamaba la atención la frase que decía que "la gente por ahorrarse un euro es capaz de gastarse dos".
En la misma línea, se me quedó grabada aquella frase de un ínclito catalán que auguraba que "habrá un día en que los catalanes por el hecho de serlo y viajar por el mundo lo tendrán todo gratis".
Leo ahora el concepto de "freemium": productos digitales que se distribuyen en su 99% gratis...para cazar un 1% de clientes de pago.
En cierta ocasión a un ilustre abogado se le acercó un cliente, le expuso el caso y le espetó:
-¿Ganaremos?
El abogado, con gravedad, le contestó:
-Sígame.
¿Qué es resiliencia? La capacidad de encajar. Recibir el golpe y salir a flote sin secuelas irreversibles.
Así se entiende el término desde el campo de la psicología. Un concepto importado en los años setenta de la física de materiales. Allí el material resiliente es el que resiste.
"El que resiste, vence"-decía el escritor Camilo José Cela en su epitafio.
En breve Noam Chomsky cumplirá los 80 años y un previsible alud de referencias en los medios debiera producirse. Es un referente intelectual, con todos sus aciertos...y errores.
El ninguneo ya no es posible: los medios de comunicación tradicionales se las ven y se las desean ante la eclosión ya desenfrenada de los medios digitales.
Proliferan los lamentos del periodismo llorón sobre los malos tiempos que se avecinan para un modelo periclitado ante la avalancha de nuevas personas que tienen canales alternativos para hacer llegar sus mensajes.
Patatas con bacalao. Es el potaje del día que prepara la Manoli, en su minúscula cafetería en el mercado cubierto que llega de la Avenida de Roma a la calle Valencia adyacente a Entenza.
El aroma del condumio atrae a todos los vecinos de parada:
-¿Qué preparas, Manoli?
El escritor Juan Marsé gana el premio Cervantes de literatura y le preguntan:
-¿En qué se lo gastará?
Contesta él, sardónico:
-En mujeres y vino.
Esta es una pequeña historia que mucho me gustó.
Por ello, últimamente con ella acabo muchos de mis seminarios.
Había una vez un padre y su hijito de corta edad que asistían a una sesión de circo…
Añoro los crepúsculos rojos sobre el mar en la bahía de Playa de Palma, cuando el sol agonizaba en los noviembres teñidos de invierno. Aquel girarme de espaldas en mi despacho y ver el mosaico policromo provocado por el sol en franca retirada.
Qué incomprensible me resulta que el AVE en clase turista no lleve enchufes para portátiles y otros aparatos, y que no exista servicio wi-fi en el convoy...
No necesito leerlo en la prensa económica: hay actitud general de repliegue. Lo percibo en la disminución de los correos que recibo. Las propuestas que me llegan. El tono cariacontecido de algunos comentarios.
Y ese repliegue –explicable, empero – es justo la receta contraria a lo que necesita el actual momento económico.
Por eso me voy.
Acabo de leer en la revista Deusto-Harvard sobre Márketimg y Ventas un interesante artículo sobre Internet y el llamado "toque humano". La tecnología permite una gestión on-line de las ventas siguiendo modelos predictivos derivados de la llamada minería de datos pero también de la nueva "minería de palabras"...
Esto es lo que están nuestros dirigentes: desconcertados.
Y poco a poco lo van reconociendo.
Leo unas declaraciones de hace una semana en el suplemento "Mercados" de EL MUNDO a cargo del director general de la escuela de negocios IESE donde señala:
"Hemos de ser serios y no decir lo que no se puede decir".
El cambio de hoja es uno de los espectáculos más maravillosos de la naturaleza. Sólo hay un fenómeno más mágico que la primavera: el cambio de la hoja en otoño. Hoy lo he comprobado.
"Nunca dejes al niño que llevas dentro".
Es la consigna que repite el escritor portugués José Saramago en el reportaje de "Informe Semanal" de esta noche sabatina. Bello y sensible reportaje.
Tándem de relumbrón en la noche de Radio-5 el pasado jueves: mi venerado Amancio Prada compartía micrófono con la escritora Espido Freire. Cuánto galleguismo de alto voltaje al alcance.
Piden llamadas de los oyentes y no me lo pienso. Salgo por antena. Me presento como pedagogo.
Lo confieso: soy de los que se fijan con gran curiosidad en el peinado que lucen los peluqueros. Trasfondo de mi interés: ¿es efecto demostración de las habilidades que ofrecen ¿Y se lo hacen ellos o externalizan el servicio?
Venía a decir el llamativo estribillo de aquella canción del verano de mediados de los setenta (Fórmula V, creo):
-"Si tu amor cotizara en Bolsa, las acciones compraría yo"...
¿Se imaginan que amor, amistad, valentía, iniciativa, solidaridad, formación y otros valores intangibles cotizasen en el parquet?
Eso sí que sería economía real. Real y de la buena.
Son dos términos que se confunden: eficacia y eficiencia. Una exagerada metáfora me ayuda en mis clases a marcar la diferencia entre una cosa y la otra.
Tal es el título del libro sobre sobre la cooperativa de La Fageda en Olot (Cataluña): “Història d’una bogeria” (Historia de una locura), escrito por Dolors González.
Un buen y riguroso amigo me da cuenta de su valoración del controvertido reportaje de "The Economist". Yo no he podido aún leerlo. Me apunta algunos errores claros.
¿Pero es adecuada la respuesta catalana? Me temo que hay una fragilidad de fondo.
Nunca había estado en Asturias...y acabo de hacerlo en Oviedo. Acostumbrado a los elevados estándares gastronómicos de Galicia, me percato de que la cocina asturiana no le anda a la zaga: la fabada con almejas, la onírica sidra y, sobre todo, el descomunal queso de Cabrales, son para quitarse el sombrero.
Baja la Bolsa. Pero los valores no cesan de cotizar al alza. A los valores éticos me refiero, claro. Hierven y danzan de manera febril.
Valores como sencillez, austeridad, cooperación, innovación o esfuerzo reciben el parabién público de un creciente número de dirigentes. Algunos, recién incorporados.
Amigos: he tenido el placer de descubrir www.sabordominicano.com Allí se encuentra toda una retahíla de emisoras de radio y televisión de la República Dominicana que emiten por Internet...
La General Motors está al borde de la bancarrota, nos avisa de manera alarmante la prensa internacional. Ciertamente Obama tiene una segunda patata caliente -tras la reestructuración financiera-: la del sector del automóvil.
El aludido ejemplar de "The Ecomist" ha provocado chispas. Dirigentes autonómicos como Jordi Pujol son calificados de "caciques" en el texto.
Tengo curiosidad por leer el reportaje y sacar mis propias conclusiones.
"Party's over". O lo que es lo mismo: la fiesta ha terminado.
Tal es el contundente titular del acreditado seminario británico "The Economist" en su portada sobre la situación económica española.
Manuel Castells, el sociólogo especializado en Internet, lo ha expresado esta mañana de manera bien clara:
-Los pedagogos no aplican el nuevo paradigma educativo que implica Internet.
Como botón de muestra, señala que en sus clases una legión de alumnos cotejan a tiempo real lo que dice el profesor mirando Google e intercambiando enlaces en la red...
El bueno de Abraham Mashlow acuñó este interesante concepto: el de experiencias-cumbre.
Son momentos de profunda intensidad en que quien algo hace se funde con lo que hace, desaparece el tiempo y la armonía es total y fructífera.
"El amor es eterno...mientras dura".
Es una pícara frase que se dice en la República Dominicana. Y efectivamente es así: la eternidad es una percepción. Acabada la percepción, acabada la eternidad.
Confesión atribuida a la campeona tenística Arantxa Sánchez Vicario:
-Si dejo de entrenar un día, me lo noto yo. Si son dos días, lo nota mi contrincante. Si son tres días, lo nota el público.
"Un polìtico tiene dos grandes momentos para decir tonterías: cuando está en la oposición y cuando empieza a gobernar. Luego ya viene una tercera etapa: la de saber lo mucho que cuesta gobernar y por tanto ya no decir tonterías".
Es una frase que le he escuchado esta noche a Jordi Pujol, ex presidente de la Generalitat, disertando sobre el valor de querer al propio país. "Eso que siempre hemos llamado patriotismo"-dijo ante una sala plena de correligionarios.
Permítaseme el neologismo: dominicanear. O lo que es lo mismo: pasar el tiempo en la República Dominicana.
Es lo que he hecho en los siete últimos días. He encontrado, por cierto, mucho a faltar escribir mis inserciones pero no soportaba escribir en el teclado de mi hotel, sin acentos. Tomé ciertamente notas y las voy a volcar a partir de ahora.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez