Proliferan en los medios escritos reportajes sobre la actual crisis y su impacto sobre una generación de chicos jóvenes hiperconsumistas que lo quieren "todo" y "ahora".
El tema es noticioso pero el enfoque -observo- a menudo equivocado.
Que no cunda el pánico. La actual crisis no traumatizará más de la cuenta a nuestros retoños. Lejos de nosotros la tentación de verter el a veces dañino manto sobreprotector.
La nueva crisis puede ser...¡altamente educadora!
La abundancia de los últimos años aniquila cualquier espíritu de inciativa o de conciencia de insostenibilidad del crecimiento mundial.
Las fuertes turbulencias en camino nos ofrecen una excelente oportunidad de aprender todos (también los adultos) las excelencias de la austeridad y una consciencia para siempre de lo que es esencial y de lo que es superfluo.
El drama lo vivirán en otros latidudes. El único consuelo es que para las vicisitudes ya están más que entrenados.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez