Cada vez se debate más sobre los valores. Resurgen como antaño. Ya no da reparo.
Como si un enorme péndulo volviera a su antigua posición.
Valores en la escuela. En la calle. En la empresa.
Tener valores pasa a ser el valor de moda.
Y bendita sea la nueva moda. Nada hay más destructivo que una sociedad desarticulada. Que las personas no tengan rumbo. Que no tengan cuatro o cinco cosas claras. No más.
Cuando leo reseñas de éxitos empresariales y declaraciones de sus protagonistas, siempre sale algo a relucir: unos valores claros.
La oscuridad valoral de las últimas décadas nos ha hecho mucho daño. Nos ha aportado una apariencia de libertad. Hemos jugado a ser rebeldes. Y hemos dado muchos palos de ciego.
Acabo de apuntarme a unas jornadas sobre valores. Concretamente "Valores útiles para la Cataluña del futuro". Lo patrocina la Fundación Carulla y el Centro de Estudios Jordi Pujol.
El ex presidente catalán está desarrollando una interesante labor divulgativa. Él siempre quiso ser un pedagogo. Ahora que tiene tiempo libre, se pone las botas.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez