Las cosas requieren su tiempo natural de maduración. Precipitar las cosas, las puede estropear.
Por ello la expresión "tiempo al tiempo" es un gran acierto.
Hay ideas que se malogran porque llegan antes de tiempo. Otras son estériles porque ya les ha pasado su momento.
Cuando ideas y momento se encuentran en el justo punto, los frutos eclosionan.
Por ello saber esperar es un arte y un ejercicio virtuoso, de generosidad: es dar. Dar tiempo al tiempo.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez