Es una expresión que me gusta: saber leer el partido. Se decía a menudo del futbolista Pep Guardiola. Saber leer el partido es entender la globalidad de una situación y definir cuál debe ser nuestra contribución.
Ahora, como entrenador del FC Barcelona, Guardiola ha sabido leer rápidamente la situación heredada del equipo y ponerle un remedio: dirección por valores.
Fuera auriculares, fuera móviles. Todos a desayunar y comer juntitos. Prietas las filas. Y a trabajar duro. Menos arte y más esfuerzo.
Con esta receta el equipo está realizando una satisfactoria pretemporada y el aficionado está percibiendo justo lo que deseaba: sensación de seriedad.
Es muy difícil gestionar el talento, especialmente en personas jóvenes aunque sobradamente millonarias. Quizá el nuevo Barcelona deleite menos, pero está en camino de conseguir algo muy importante: recuperar la cultura del trabajo. Y con ella, una dignidad perdida.
Luego la pelotar entrará o no. Pero eso ya es harina de otro costal.
Los valores allí están.
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Es lo bueno del fútbol, no importa cuanto dinero tenga un Club para comprar talento, no se puede comprar el esfuerzo diario, ni la disposición al trabajo en equipo, ni el respeto por los compromisos asumidos.
A mi me gusta que el deporte asi se defienda del comercio, sigue siendo atractivo el fútbol porque la clave del éxito no está en poder comprar y vender, está sin duda mucho más cerca de... "Saber leer el partido".
Saludos desde el país que organizó el Primer Mundial de Fútbol, en el Estadio Centenario en Montevideo....que además está cada día más hermoso.
Lu
Martes, 29 de mayo
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