Acabo de visionar esta noche el reportaje de “Informe Semanal” en TVE sobre la fugaz visita a España del general venezolano Hugo Chávez.
Es un ejemplo descarnado de hipocresía de Estado: cómo intercambian petróleo por adulación tras el flagrante traspiés del monarca al espetarle meses atrás al dirigente venezolano el famoso “por qué no te callas”.
El monarca ha intentado enmendar el clamoroso error de saltarse las normas de cortesía poniendo ahora todo su empeño en complacer al visitante latinoamericano, aun a costa de bajarse los regios pantalones.
El peripé brindado al controvertido dirigente venezolano no tiene la menor credibilidad. Ilustra, eso sí, el baremo real en que se basan las relaciones internacionales: puros intereses.
Me viene a la mente aquel famoso verso:
-¿Qué buscas que mi amistad procuras?
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez