He pasado las últimas 36 horas en Mallorca y en mi domicilio palmesano -entregado a las tareas domésticas con denuedo de campeón- he recibido...¡hasta 5 llamadas ofreciéndome servicios de Internet!
Suelo callejear por la barcelonesa Rambla de Cataluña y como quien no quiere la cosa auditar las novedades editoriales que se exhiben en la librería "Excellence" (junto a Consejo de Ciento).Lo diré sin ambages: cuánto libro fútil se publica. Y con qué innecesaria extensión.
Siento una gran fascinación por el malogrado cantante Buddy Holly. A su trágico fin en un accidente de avión se une algo que me lo hace especialmente querido: esa rara mezcla entre cantante modosito e intérprete con arrojo.
Cada vez se me hace más evidente que las actitudes constituyen la gran diferencia a la hora de abordar los problemas, organizar una empresa o articular una sociedad.
Voy de sorpresa en sorpresa. Se diría que mi blog lo leen cuatro gatos mal contados pero a la hora de la verdad los comentarios que se vierten son de alta precisión y mucho nivel.
Acabo de visionar esta noche el reportaje de “Informe Semanal” en TVE sobre la fugaz visita a España del general venezolano Hugo Chávez.
Es un ejemplo descarnado de hipocresía de Estado: cómo intercambian petróleo por adulación tras el flagrante traspiés del monarca al espetarle meses atrás al dirigente venezolano el famoso “por qué no te callas”.
Está entre lo mejor de lo mejor en cuanto a voz y sensibilidad poética. La voz de Amancio Prada me ha llenado infinidad de momentos. Vuelvo estos días a escuchar sus estupendas canciones del álbum "Escrito está".
Que no. Que no me olvido del rico mango, gran fruta donde las haya. La conocí en mis viajes a Canarias (¡entrañables las zumerías tinerfeñas!) y la prodigué en mis estancias en el Caribe.Y constituye uno de mis sorbetes favoritos.
¿Cuál es la fruta más sabrosa?
Ayer al mediodía hubiera contestado que el melocotón de viña. Pero unas horas más tarde, coronando la cena con una sabrosa y dulzona piña, se me antojaba ésta como la ambrosía fruitera...
Acudo a diario a un centro de recuperación debido a una sobrecarga en el músculo inguinal de la pierna derecha. No es gran cosa. Sí lo es el cuadro de personas con que coincido: lesiones para todos los gustos.
Lo más difícil es en todo momento fijar las prioridades. Siempre hay más cosas por hacer que tiempo efectivo para llevarlo todo a cabo.
¿Qué es realmente lo más importante y necesario en cada momento? Identificarlo...y hacerlo. Sin confundir lo más necesario con lo que más nos apetece.
Estos días de segunda quincena de julio las calles de Barcelona adquieren una belleza sublime. Privadas del bullicio excesivo del resto del año e iluminadas por una luz embellecedora, las calles muestran una magia especial, un atractivo desgarrador.
Con razón el escritor Eduardo Mendoza bautizó a Barcelona como "la ciudad de los prodigios".
Nadar, junto a caminar a buen ritmo y respirar utilizando las técnicas milenarias del yoga, se me antojan las mejores actividades deportivas posibles.
Anoche le vi. En la TV de Barcelona. Con esa mirada huidiza que tienen los radiofonistas de pura cepa. El legendario locutor José María Pallardó, el heroico presentador de "El clan de la una", resurgía en un programa sobre la vida del también presentador Angel Casas.
Mirad al campeón: se entrena en solitario, en permanente lucha contra el tedio, porfiando por ser cada día un poco mejor.
Pero es en esa rutina en la que se forma el campeón. Aplausos y pódiums son tan sólo la anécdota.
Chubasco que finalmente nos remoja el cogote. ¡Bienvenido sea! Llueve sobre Barcelona tras el serio aviso de ayer: fétido olor de alcantarillas.
Fue uno de los músicos más sugestivos del siglo XX y una especie de deidad en su Jamaica natal.
Mi hija Ariadna me acaba de obsequiar con 50 de sus mayores éxitos compilados en CDs. No encuentro, sin embargo, "Survivor", la canción que me cantaba aquel taxista jamaicano...
Llucmajor es uno de los más impresionantes enclaves de Mallorca. Su plaza de España, presidida por el Ayuntamiento, y su emblemático bar Colón, son de gran atractivo. Aires de inmortalidad sobrevuelan la villa mezclados con las aromáticas ensaimadas de la panaderia Guasch.
Las viejas heladerías nunca mueren.
O al menos no debieran. Así lo hace al menos la heladería-horchatería Verdún, en la esquina calles Mallorca y Bruc, derecha del Ensanche barcelonés.
Es un espacio minúsculo siempre repleto de parroquia decidida a refrescarse.
Veo por televisión al piloto Axel Pons, hijo del famoso Sito Pons. El muchacho se recuperar de un impresionante accidente. Lleva en la camiseta una leyenda que me agrada: "If there is a wish, there is a way".
"Haz fuego pero que no se vea el humo".
Es la última perla cultivada que incorporo. Me la ha brindado un hombre del campo.
El dicho revela la importancia de ser discreto y efectivo.
Me acaban de rechazar la publicación -en una conocida editorial- de mi texto sobre Cómo se diseña un Plan de Comunicación.
-Es un libro muy especializado. Se vendería poco-me han explicado amablemente.
Pero la noticia no me entristece. Tengo la convicción de que alguna editorial lo acabará publicando. Son tantos centenares de alumnos que han usado con agrado mi texto que no albergo dudas sobre la bondad de mi trabajo.
Hay un cambio de paradigma en la comunicación: las audiencia piden antes que se les muestre a que se les explique. Todo entra por los ojos en primerísima instancia.
¿Estamos obsoletos los pedagogos de antiguo cuño o somos más necesarios que nunca?
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez