Épica la segunda posición del piloto Jorge Lorenzo ayer en Le Mans.
Nauseabunda, en cambio, la retahila de descalificaciones previas a la carrera por parte de quienes le tildaban de "patético" por haberse caído en los entrenamientos y pilotar con dos tobillos lesionados...
Ya lo dijo Josep Pla hablando de Cataluña pero en juicio extensivo al conjunto de España: "Lo peor es la envidia".
Puedo entender que un deporte genere rivalidades, que unos pilotos agraden más que otros...Pero negar el pan y la sal a quien demuestra tanto empeño, tanta capacidad de sacrificio y ese punto de temeridad controlada que caracteriza a los grandes campeones, me resulta estremecedor.
Es una buena prueba de que más allá de la pericia y la forma física, los grandes campeones han de desarrollar una mente de hierro. Una mente que carbure al mil por mil.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez