He suspendido unos días mi blog en sentido duelo por la muerte de Jacquie, nuestra mascota. El hámster de la familia.
Hemos gozado de su compañía 18 meses (preveíamos 24) Pero ha sido tal su gracia y la intensidad de los momentos disfrutados que nunca la olvidaremos.
Al fin y al cabo era como una cría: la vimos crecer, regodearse con las frutas variadas que le ofrecíamos, agitar su divertido bigote, hacerse la remolona, hacer piruetas variopintas en su jaula blanca para llamar la atención, trasnochar ruidosamente de madrugada mientras el grueso de la familia navegaba por Internet...
Hace tres días apareció inmóvil en su casita henchida de paja. Con los ojos contundentemente cerrados. El lomo, rígido. Incipientes cabellos desprendidos. Algún insecto merodeando alrededor de su diminuto cadáver de roedor pasado a mejor vida.
Hemos amortajado su cuerpecillo castaño claro con algodones. Mis hijas le han dejado una breve pero sentida nota a manera de epitafio: "T'estimem siguis on siguis" ("Te querremos estés donde estés").
Decidimos darle sepultura introduciendo toda su jaula con ella dentro en una bolsa de plástico. Nos opusimos a enterrarla en un parque público sopena de imaginar que canes y felinos se dieran el festín con su cuerpecillo algodonoso.
Finalmente fue a parar al contenedor de basura orgánica de la esquina. La depositamos amorosamente en el fondo.
Si existe un cielo para los hámsters buenos, Jacquie merece estar en él. Y en él debiera morar con su propia jaula, su casita libre de hipotecas. Aquel minúsculo espacio enrejado desde donde nos saludaba, imploraba ración extra de manzana o sencillamente correteaba una noche sí y otra también, a la espera de que en cualquier momento la cogiéramos, la acariciásemos y le permitiéramos perderse entre los pliegues del sofá.
La señora Jacquie nos ha dejado pero todavía tenemos la sensación de que su espíritu merodea por el parquet de casa, juguetona, orina sin contemplaciones y reclama su espacio en el libro de familia.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez