Pasión por el cambio. Y un segundo factor: clara identificación de nuestros valores.
Estos son los dos factores clave para aquellas empresas longevas que han perdurado.
Así lo resume un artículo de management recientemente citado en un acto público por el director de una de las principales escuelas de negocios españolas.
A priori, parece una receta harto verosímil.
Por un lado, el cambio es el signo de los tiempos. Es conocido el aforismo de que todo cambia excepto la idea misma de que todo cambia.
Y es intelectualmente comprensible que identificar tus propios valores constituye cimiento sólido, fijación de lo que quieres construir y sentido de la identidad: lo que eres o quieres ser y lo que no eres o no quieres ser.
Con todo no andamos faltos de recetas en el mundo de las organizaciónes. Lo que hay que hacer es implementarlas. Aquí está el auténtico factor clave de éxito.
Leyendo a los filósofos y autores clásicos nos percatamos del hondo caudal de ideas sabias que nos aportaron. Y, sin embargo, tenemos que redescubrirlos a través de modernos manuales de autoayuda, auspiciados por el ánimo de lucro, y que lo único que aportan es un parafraseo más o menos ameno de los viejos principios de los pensadores de antaño.
Acudamos a los clásicos con el firme propósito de creer en ellos y comprobaremos cuánta receta sencilla puede eclipsar a los sofisticados medicamentos conceptuales de aquellos que viven de nuestra desdicha.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
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Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez