"Es que no había taxis".
Leo en un diario palmesano que el presidente de una mesa electoral se marchó a casa en vez de entregar las papeletas para el recuento por falta de vehículo.
Y me sonrío: esto es Mallorca.
Entre las anécdotas más memorables que recuerdo figura la citada en el libro "Mis queridos mallorquines": pequeño comercio que una tarde de julio no abre sus puertas. Un solícito cartel lo explica:
"Cerrrado por la calor"
Cuánta grandeza en tan pocas palabras. Cuánta claridad. Cuánto discernimiento a la hora de escoger las prioridades de la vida.
Me he reencontrado 36 horas con el paraíso mallorquín y todo es un fluir de gratos recuerdos.
Mis clases de oratoria me van a llevar a la isla unas cuantas veces en los próximos meses. Detecto en la isla una demanda de personas que quieran progresar en sus habilidades de comunicación.
Allí estaremos para servirles desde nuestro cuartel general en el Centre Tecnològic Can Domenge.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez