Leo en la prensa que un periodista del New York Times hizo público elogio de un cartel colocado en el metro con inopinada pero acertada inclusión de un punto y coma (el "semicolon" como ellos lo llaman).
Tal elogio ha puesto en el debate público la resurrección de este signo de puntuación tradicionalmente poco usado en el inglés y que ahora vive una nueva juventud gracias a la publicación de la noticia.
Que un reportero investigase la procedencia del punto y coma merece que me quite el sombrero. Es la curiosidad por las cosas la gran palanca del periodismo, aunque en este caso sea un interés por cuestiones cultistas.
En los matices del idioma se contiene nuestra historia colectiva. El propio punto y coma tiene muchas cosas que explicar, a través de esa pausa generosa que comporta pero sin llegar al desenfreno del punto y seguido.
Por cuanto recuerdo de mis tiempos de examinando del Proficiency of Cambridge, el uso del punto y coma en el castellano y en el inglés no es coincidente. Me queda la idea de que el castellano es menos restrictivo en su uso y que su casuística no es enteramente coincidente con la anglosajona.
Me viene también a la memoria un celebrado programa de cinco minutos de disquisiciones lingüísticas sobre la lengua catalana que emitía Ràdio Estel en los años noventa. Era un espacio ameno y elegantemente didáctico. Se titulaba precisamente "Punt i coma".
En castellano quizá correspondería al celebrado "Hablando en plata" de Radio-5 Todo Noticias, un espacio que siempre me ha gustado.
Las cosas del idioma. Cuán entretenidas y cuán descuidadas en el moderno periodismo.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez