Es un gremio de representación nutrida. Me atrevería a decir que en permanente fase de expansión, ineslásticos a la evolución del mercado.
Se les barrunta por la manera en que sobreactúan: cuando las cosas te van bien, exageradamente serviciales, amaneradamente amistosos, indeleblemente presentes...aunque nos los hayas llamado.
Pero los cambios de coyuntura personal te sirven en bandeja oportunidades para la fácil detección: desaparecen por ensalmo, no sin antes musitar algunas palabras de apoyo del tipo "como siempre, cuenta conmigo para lo que necesites". Deberían añadir: "si me encuentras". Porque ponen pies en polvorosa con la misma presteza con que antes te pedían los favores.
Es ciertamente un gremio pintoresco. Reflejan el fondo de hipocresía en que fundamentamos -quiérase o no- las relaciones sociales. Y las profesionales.
El gremio de los desagradecidos siempre se renueva. Su masa crítica es tal que ganaría muchas elecciones. Pero no lo harán: se desintegrarían en el mismo momento en que debieran repartirse los escaños.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez