Acabo de impartir con gran éxito un nuevo seminario sobre "Cómo hablar en público".
Aparte de los divertidos ejercicios ante la cámara, los participantes descubren algo más que una técnica: se descubren a ellos mismos.
Nuestra manera de hablar condiciona muchas cosas en nuestras vidas. Entre ellas, la manera de relacionarnos con los demás. No es poco, ¿verdad?
A través de nuestra manera de hablar, expresamos nuestros miedos, nuestras fortalezas, nuestros deseos. Y qué decir del lenguaje gestual: sin darnos cuenta estamos dando cuenta de manera constante de miles de datos sobre cómo nos sentimos.
Este descubrimiento (que hablamos también sin palabras) constituye un gran revelación para la mayoría de los participantes. También lo constituye la atractiva posibilidad de que cambiando nuestra manera de hablar...¡cambiemos nuestra manera de ser!
Hablar en público es más que una asignatura fugaz. Conecta con el núcleo de nuestra personalidad, nuestros bloqueos, nuestros anhelos más íntimos.
De ahí que las sesiones formativas no sólo forman: conforman, rehacen, crean nuevos lindes en nuestro perfil.
Y son por ello -para los ávidos de ser mejores- todo una fiesta.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez