Tal es el título de mi último artículo para la revista Tecnohotel, donde hace más de cuatro años que colaboro.
Concluyo el texto con uno de mis refranes favoritos...
Dice en cuestión: "La felicidad que más dura es la que se reparte".
Y reza la parte final del texto, dirigido a los profesionales de la hostelería:
"Concluimos con un ruego encarecido: reparta sus beneficios. Haga feliz a otros, además de a sus clientes. Vea a su gente como una inversión, no como una irritante fuente de gasto.
Involúcrese en acciones a favor de su entorno. Favorezca a los más necesitados. Reequilibre con su pequeña aportación las injusticias del sistema. Sea humano.
Y por encima de todo no cometa el craso error de más de un hotelero de relumbrón: obsesionarse con llegar a ser el más rico del cementerio.
Allí no hemos aún estado pero nuestra corazonada es que en tal lugar más vale alojarse ligero de equipaje."
Martes, 14 de febrero
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Jaime Rodriguez
Miguel Ángel Violán
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
Casimiro López González
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Mercedes Guiot