Dos lunes consecutivos topo con un aeropuerto de Palma cubierto por un tupido manto de niebla. Cuánta diferencia entre estar dentro y fuera de esa capa envolvente. Desde las alturas el cielo se ve claro, sin obstáculos,
La niebla es un buen símil de preocupación. Cuando la nieba nos abotarga la mente, no nos permite ver claro. Cuando desaparece y vemos el sol radiante, se siente un indescriptible sosiego.
Las nieblas son temibles pero nos aportan algo bueno: el contrapunto óptimo para saber valorar la importancia de la luz.
Martes, 29 de mayo
Antonio Pérez Henares
Bustamante, Arévalo y Pardo de S.
Miguel Ángel Violán
Jaime Rodriguez
Rolando Rodrich
Rafael Moreno Izquierdo
El Espacio del Dircom
José Antonio Piñero
Periodista Digital
Juan Luis Gámez Ortúzar
Antonio Jiménez