Apesar de que el clima financiero internacional es muy turbulento y las perspectivas mundiales para la economía en 2008 no son nada halagüeñas, las tiendas de ropa exclusiva, los hoteles de lujo y las boutiques con caprichos para millonarios no están notando los efectos. Los ricos siguen gastando.
Según Claudia d'Arpizio, experta en el sector de productos de lujo de la consultoría Bain&Company, el mercado de los productos exclusivos no sigue las tendencias del consumo general.
La gran mayoría de los consumidores en España, así como en el resto del mundo, han decidido poner freno a sus compras por el aumento generalizado de precios, pero los zapatos de 3.000 euros y los bolsos de 2.000 siguen vendiéndose al mismo ritmo de siempre, publica Thaïs Gutiérrez en ADN.es.
Datos positivos
La crisis hipotecaria en EE UU, la devaluación del dólar y el incremento del precio de los carburantes afectan al ritmo de gasto del ciudadano medio, pero no parece ser el caso de los millonarios. A pesar de que el balance final de 2007 ha sido complicado, la demanda de productos exclusivos ha aumentado.
"El mercado del lujo se mantuvo muy fuerte el año pasado", dice D'Arpizio. "Las ventas de estos productos crecieron entre un 10% y un 12% respecto al año anterior" con lo que se estima que la facturación global alcance los 170.000 millones de euros en 2007.
Los datos de 2006 eran ya muy buenos. Según Bain & Company las ventas del mercado del lujo llegaron a mover 159.000 millones de euros, un 9% más que en 2005, y confirmaron a Europa como el primer consumidor de este tipo de productos, seguido de Japón y los países del área de Asia-Pacífico, que se están convirtiendo en grandes consumidores de marcas exclusivas.
Según D'Arpizio, "los vientos de los consumidores pueden ir hacia direcciones distintas". Por eso, añade, es importante que las marcas de lujo "sepan capitalizar bien las oportunidades de mercado existentes así como buscar nuevos mercados para explotar".
En España los datos son muy similares a los del resto del mundo. Mientras las tiendas de gama media están notando un descenso acusado en el consumo -se prevén unas ventas moderadas dudurante las rebajas de invierno-, las marcas exclusivas siguen vendiendo muy bien sus productos.
Un ejemplo es la marca de relojes Rolex, para la que España es "un mercado muy consolidado". Según sus responsables, "no se ha notado ningún cambio en las ventas", lo que confirma la teoría de que el mercado de lujo funciona de forma independiente.
Más demandas de viviendas exclusivas
Los apartamentos exclusivos y los chalets de diseño se siguen vendiendo muy bien en España. La ralentización por la que atraviesa el mercado inmobiliario no ha afectado a las viviendas de lujo -las que su precio supera los 800.000 euros- según datos del grupo inmobiliario Viventta. "Los clientes siguen solicitando viviendas exclusivas con idéntica frecuencia que hace meses", aseguran en Viventta. Según dicen, "para estos clientes no existe crisis". La Moraleja o el barrio de Salamanca, en Madrid, Pedralbes, en Barcelona, o la Milla de Oro de Marbella siguen siendo los lugares preferidos de los millonarios.
159.000 millones de euros es el dinero total que movió, en 2006, el mercado mundial de productos de lujo. Esta cifra supuso un aumento del 9% respecto al año anterior y consolidó a Europa como el primer mercado para este tipo de productos, seguido de los países asiáticos.
Sábado, 26 de julio
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Pedro Antonio Martín
Juan Luis Recio
Aurelia Delic Karavelic
Gonzalo Sol
Pilar Carrizosa
Tierras del Olivo
Periodista Digital