Desde la época de la Antigua Grecia, una pequeña isla volcánica, la de Pantelleria, es famosa por su fertil tierra, sus ricos minerales y sus fuentes termales. Allí instaló Giorgio Armani una de sus casas para relajarse con aquellos elementos y se preguntó el modo de adaptar las cualidades de esta mágica isla en su línea de tratamientos cutáneos. La respuesta es esta crema que estimula el metabolismo de las células.
El teroso descubierto por Armani, necesitaba una confirmación realizada en laboritorio y L'Oréal realizó las pruebas de los minerales que dieron como resultado un producto curativo y regenerativo: más que una crema, una joya para la piel.
Viernes, 25 de julio
Juan Luis Recio
Aurelia Delic Karavelic
Mª Rosario Aldaz Donamaría
Pedro Antonio Martín
Gonzalo Sol
Pilar Carrizosa
Tierras del Olivo
Periodista Digital