La segunda oportunidad de Cardeñosa
24.05.06 @ 13:24:42. Archivado en Comunidad Valenciana
Cardeñosa, calienta la banda. A partir del 14 de junio, millones de españoles se sentarán en sus casas ante los televisores. Lo haremos con el optimismo de siempre, esperando que no se produzca el desmentido de siempre pero, también, con la secreta ambición de que esta vez pueden cambiar las cosas.
De acuerdo: esto no es Argentina, no somos Italia. Aquí la malla nacional no concita expresiones de adhesión cuasireligiosa. En parte, porque la conciencia colectiva de este país le ha dado a nuestra Selección la condición de patito feo competitivo. Y no seré precisamente yo - valencianista convicto y confeso- quien reniegue a estas alturas del poderoso tirón de lo local en el ámbito deportivo.
Vale, pero la Selección no puede ser esa otra cosa que le sucede a nuestro fútbol cada cuatro años.
No quiero jugar a ser adivino, o sí, porque yo también tengo un seleccionador debajo de la americana y la corbata. Ese sexto sentido de los que a veces vemos goles por las calles, aplaudimos centros y celebramos despejes, y siempre acabamos haciendo símiles futbolísticos a la menor oportunidad.
El Uruguay de los años 30; la Holanda del fútbol total -con la Naranja Mecánica de Rinus Michels-; el alegre fútbol canarinho de México 70; el fútbol fuerza de la final entre Inglaterra y Alemania del año 66; los magiares mágicos de la Hungría de los 50 o la España Olímpica del 92, edificaron su fama y la etiqueta que los ha hecho pasar a la historia en partidos como los que tiene por delante esta Selección de Alemania 2006. Y no las traían de casa: las fueron haciendo, partido a partido, pase a pase.
Sé que esta vez España lo irá haciendo y que, sin farruquería tontorrona y con humildad y esfuerzo, acabarán dando una sorpresa. La maldición “cuartofinalista” se acaba en Alemania. La seguridad de Albelda y el descaro en el área del guaje Villa van a construir una etiqueta diferente: la que acabe definiendo a la España del Mundial de Alemania.
Como las ligas del Valencia borraron el recuerdo del penalti de Djukic, esta selección puede quitarle el apellido Cardeñosa al catálogo de desencuentros que ha vivido nuestro combinado con el mundial.
Os lo recomiendo. Que no os lo cuenten. Sentaos con vuestros hijos o con vuestros amigos. Desempolvad esa bufanda bicolor que nunca os pusisteis porque os creísteis que era un poco facha. Venga, va, es una magnífica oportunidad de llenar nuestra biografía futbolística. Recuperad afectos y emociones. Empezad a ensayar la frase “Yo fui testigo de aquello”.
En los partidos que la Selección juega en la Comunitat Valenciana, se ha acuñado la expresión “Mestalla nunca falla”. Valencia nunca falla. Desde la America’s Cup y con la visita del Papa Valencia estará preciosa. Por eso yo me pido Valencia para recibir a la selección. Ganen o ganen, me pido Valencia. Me la pido.
Que el paseo triunfal de esa España, todavía hoy con una etiqueta a base de puntos suspensivos, con esa etiqueta que se va a escribir en Alemania, tenga como fondo los edificios de Calatrava y las grandes avenidas al mar.
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Fdo: Un valenciano indignado por como estan degradando la ciudad.
La respuesta está en el bajo nivel periodístico de este país, que levanta y hunde a quien le interesa.
Cardeñosa era un centrocampista de calidad, que tenía que entrar en el área a meter goles porque no había un delantero digno. Igual que hasta que Luis quitó a Raúl de la selección, un delantero con el pero promedio goleador (partidos/goles) de la historia; aparte de que la inmensa mayoría de los goles han sido intrancendentes.
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Esteban González Pons









